Una comitiva judicial, acompañada de un amplio dispositivo policial con varios furgones del ARRO de los Mossos d’Esquadra, ha llegado este jueves por la mañana al barrio de La Mina de Sant Adrià de Besòs para ejecutar los primeros tres desalojos, de un total de 58, de los conocidos como Bloques de la Rambla, ocupados desde 2017.
Se trata de pisos públicos que cayeron en el olvido de las administracions, pero que ahora el Consorcio de la Mina quiere recuperar para destinarlos a vecinos que deben ser realojados del bloque Venus, que se derribará en 2028, uan maniobra clave del proyecto para transformar el barrio. Unas 40 personas se han concentrado a las puertas de los bloques con vallas de obra para evitar el desalojo, pero los Mossos han retirado los elementos y han reventado la puerta.
De los tres casos de desalojo, dos afectan a familias con niños a cargo que no tienen vivienda alternativa, según detalla el Sindicat de l’Habitatge. También denuncian que, desde hace años, las familias reclaman regularizar su situación y acceder a contratos de alquiler adaptados a su renta.
«Exigimos que se estudien los casos familia por familia para garantizar una solución real», reclaman. El colectivo defiende que hay «alternativas» viables, como la movilización de viviendas vacías, la ampliación del parque público o, directamente, la regularización de la situación de las familias de los bloques: «No faltan herramientas, sino voluntad política».
Informes de vulnerabilidad
Desde el inicio del conflicto, sin embargo, desde el Consorcio de la Mina se ha explicado que en la mayoría de los casos no se trata de familias vulnerables a las que poder ofrecer una alternativa: «No son casos en seguimiento». Los que sí lo sean, ha insistido la institución, recibirán la respuesta adecuada de acuerdo con los protocolos establecidos.
Las familias, sin embargo, aseguran que desde 2021 se les está haciendo seguimiento «contemplando la posibilidad de establecer alquileres sociales». Esta vía, sin embargo, se habría abandonado hace unos meses, coincidiendo con el anuncio de los nuevos planes de transformación del barrio. Fue entonces cuando los vecinos comenzaron también a recibir las notificaciones de desalojo.
En este sentido, las familias afectadas de los bloques y el Sindicat d’Habitatge de la Verneda i el Besòs exigen el paro del procedimiento judicial para el desalojo y la apertura de una mesa de negociación para encontrar soluciones. Hoy por hoy, hay más desahucios previstos para los días 22, 25 y 29 de junio.
«Las vidas de la gente de la Mina no pueden ser moneda de cambio de los cálculos políticos y electorales, y la administración debe dar marcha atrás en este conflicto, que puede abrir una herida en el barrio que será difícilmente reparable», concluye el Sindicat en un manifiesto.
Pisos para el realojamiento de Venus
Cuando se construyeron, en 2010, los bloques de pisos ahora ocupados se habían proyectado con el objetivo de ofrecer un realojamiento en el mismo barrio a los afectados por el derribo del bloque Venus. Las viviendas, sin embargo, acabaron vacías por las desavenencias entre las administraciones y los vecinos sobre los criterios, y las condiciones del realojamiento.
Tras años de abandono, en el verano de 2017 empezó una ocupación masiva. Aunque los bloques contaban con vigilancia permanente, acabó cayendo cuando estalló un caso de desvío de fondos públicos a clanes familiares para llevar a cabo esta vigilancia.
Momentos de tensión
Una vez ejecutados los desahucios, la situación en el exterior de los Bloques de la Rambla se ha mantenido tensa, con un amplio despliegue policial y medio centenar de personas concentradas en la zona. Después de que el gerente del Consorcio de La Mina entrara en las viviendas en calidad de representante de la propiedad, la línea policial ha mantenido el perímetro de seguridad mientras algunos concentrados se han acercado a ellas en varios momentos, con pequeñas tensiones puntuales.
Posteriormente, un grupo se ha desplazado hasta la sede del Consorcio de La Mina, situada a pocas calles de los bloques, donde han encontrado el edificio cerrado. En este punto se han producido lanzamientos de huevos y piedras contra la fachada y una pintada con el mensaje «Tu muerto». De vuelta hacia la Rambla, se han presenciado carreras cuando una trabajadora social municipal ha abandonado la zona. Un grupo la ha perseguido hasta los alrededores de un bar, donde han cogido tazas de café con leche que había en las mesas y las han lanzado contra esta persona.
Los Mossos d’Esquadra han intervenido para protegerla y la han acompañado de nuevo hasta el interior del dispositivo. En aquel momento, algunos manifestantes han lanzado huevos contra los agentes y la fachada de los bloques. Un huevo ha impactado contra una cámara de TV3 y también se han proferido amenazas a equipos periodísticos para que dejaran de grabar.

















