El juicio contra la familia Pujol se ha reandado en la Audiencia Nacional después de que el tribunal presidido por José Ricardo de Prada haya rehusado enviar la causa a la Audiencia de Barcelona, tal y como reclamaban las defensas. Asimismo, los magistrados también han decidido que el resto de las cuestiones previas serán resueltas en la sentencia.
De esta manera, el juicio sigue con los primeros de los 255 testigos que están citados a declarar. Núria Pujol Gironès, hija de Jordi Pujol Ferrusola, y Cristina de Francisco, secretaria de Jordi Pujol Ferrusola, han abierto esta larga lista de declaraciones.
Núria Pujol ha declarado que la donación de medio millón de euros que recibió de su padre fue un acuerdo tomado en el divorcio de sus padres y que le sirvieron para emanciparse en 2014 cuando tenía 22 años. Con este dinero compró el piso donde vivían sus padres antes de divorciarse y que era propiedad de una sociedad, IMISA, que pertenecía a su padre, pero ha dicho que ella desconocía este hecho. Además, Núria Pujol ha manifestado que ignoraba que la familia Pujol-Ferrusola tuviera dinero en Andorra y que solo lo supo días antes de la declaración de su abuelo en julio de 2014.
De Francisco, por su parte, ha declarado que si apareció como administradora única de una empresa de su jefe fue fruto de un error administrativo que se resolvió cuando su jefe hizo el cambio de nombre a la notaría. Además, ha asegurado que durante el temp que trabajó para Jordi Pujol Ferrusola, de 1996 a 2016, ella seguía las instrucciones de su jefe y que hacía las facturas con los datos que le eran facilitados.
Cuarta sesión
Hoy miércoles, en la cuarta sesión, el tribunal ha mantenido que la Audiencia Naccional es la instancia competente para juzgar el caso por los delitos de asociación ilícita, blanqueo de capital, falsedad en documento mercantil y contra la hacienda pública.
Los siete hijos de Jordi Pujol y Marta Ferrusola se enfrentan a penas de vano del ocho a los 29 años de prisión. Jordi Pujol Ferrusola es quien tiene la mayor petición .
El expresidente, quien se reunió con Salvador Illa el pasado viernes en un encuentro discreto en el Palacio de Pedralbes de Barcelona, puede seguir el juicio telemáticamente. A pesar de su precario estado de salud y de que los forenses desaconsejaban su presencia, el tribunal decidió que no quedaba exonerado y que podría seguir el juicio desde su domicilio particular.
Jefes policiales en el juicio
Una de las novedades aceptadas por el tribunal a petición de las defensas es que serán llamados como testigos cinco jefes policiales que lideraron la Operación Cataluña. Así, José Manuel Villarejo o el comisario Eugenio Pino deberán declarar y responder a las preguntas de las defensas.
En las tres primeras jornadas del juicio, las defensas alegaron que la causa no debía ser vista en la Audiencia Nacional sino en la de Barcelona, así como que los delitos habían prescrito y que las presuntas pruebas se habían obtenido de forma irregular por la policía patriótica.
El juicio se reanudará el 12 de enero.












