El Síndic de Greuges, el defensor del pueblo catalán, ha propuesto rebajar hasta los 16 años la edad para poder votar, y ampliar la escolarización obligatoria hasta los 18. El Informe anual de infancia 2024, conocido este martes, recoge estos planteamientos y critica «incongruencias» en el tratamiento de las edades para ejercer derechos y deberes, hecho sobre el que ha alertado de que provoca desigualdades.
Sobre la edad para votar, la síndica, Esther Giménez-Salinas, ha defendido que los 16 años representan un nivel de madurez con el que muchos adolescentes ya tienen capacidad de entender las consecuencias de sus actos y de tomar decisiones informadas sobre su vida personal y social.
«Tengo 16 años, puedo trabajar, puedo estar dado de alta en la Seguridad Social, pero no puedo votar. Tengo 16 años, puedo emanciparme, pero no puedo abrir una cuenta bancaria», ha argumentado la síndica, que ha puntualizado, eso sí, que no pide rebajar la mayoría de edad para todos los supuestos, sino que se reconozca «progresivamente» la autonomía y la capacidad de participación de estos adolescentes.
El Síndic también ha defendido que esta primera mayoría de edad debe permitir que una persona de 16 años pueda formar parte de partidos políticos o constituir asociaciones, establecer el derecho de autodeterminación informativa y el de acceso a las redes sociales, presentar solicitudes de acceso al sistema educativo, ampliar su capacidad de decidir sobre la administración de sus bienes y firmar contratos sin representación de los tutores legales.
En el ámbito educativo, el informe apuesta por que la escolarización, ahora obligatoria hasta los 16 años, lo sea hasta los 18. Apunta, sin embargo, que hay una carencia de plazas en la formación profesional o en los programas para aquellos alumnos que no han obtenido el título de ESO, una realidad que considera que debería solucionarse si se ha de garantizar la educación dos años más.

















