Los hospitales y la atención primaria se quedan sin refuerzos para el verano

El departamento de Salut deniega la contratación de personal de repuesto a los equipos, hecho que menguará la calidad de la atención sanitaria y, en concreto, en la población más débil

Les visites a domicili dels equips d’atenció primària poden perdre’s aquest estiu

La situación de debilidad de la sanidad pública catalana se agravia este verano con la decisión del Departamento de SaluT de denegar la contratación de personal de refuerzo a hospitales y centros de atención primaria. Cuando todavía no se han revertido los recortes del 2010, impulsados por Artur Mas, y el impacto de la pandemia todavía es presente, los equipos sanitarios tienen que afrontar los meses de junio a septiembre con una infradotación de personal y una afectación en los servicios sanitarios.

En declaraciones a EL TRIANGLE, Glòria Jodar, decana del Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña, denuncia que la situación se arrastra desde hace tiempo y que la atención primaria cada vez está más débil: “Desde hace años se hacen pocas sustituciones, y se están cubriendo contrataciones estructurales con personal eventual. En muchos equipos faltan médicos, enfermeras, administrativos, y hasta ahora nos dejaban cubrir uno o dos refuerzos, que no eran muchos, pero nos ayudaban en lugares que no son de veraneo”. Según relata Jodar, “hace unas semanas teníamos pedidos uno o dos refuerzos para cubrir el verano, pero nos dijeron que no se cubrían”. Ante esta negativa, Glòria Jodar alerta que este apoyo de verano es necesario porque “la población grande no se va de vacaciones, la población vulnerable no se va de vacaciones y las persones cuidadoras, que muchas veces no tienen buena salud, tampoco se van de vacaciones”.

Otros servicios propios de la atención primaria también necesitan personal en verano, como es el caso de los finales de vida, donde se hace un acompañamiento sanitario; el apoyo a las residencias de gente mayor o la atención a los pacientes que reciben el alta de un hospital y se tienen que activar servicios como visitas a domicilio o programación de curas. Sin olvidar que la previsible ola de calor que tendremos este verano también provocará que se tenga que estar alerta con las personas con patologías cardíacas y oncológicas. “Este mínimo refuerzo lo tenemos que tener, porque prácticamente todos los equipos han recibido la noticia que no pueden contar con este personal de refuerzo, y esto, en el caso del CAP donde trabajo en Sant Andreu de la Barca, quiere decir cerrar cada tarde de julio a septiembre”, explica. Una medida que se puede repetir en otras CAPs de la comarca y la demarcación.

Por el contrario, el consejero de Salud, Manel Balcells, dice que “la población no tiene que sufrir” y que la actividad siempre baja durante la época estival. Según ha expuesto, SaluT reforzará con 252 profesionales sanitarios las principales zonas turísticas, empezando por Girona, el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre y Lleida y, en grado más bajo, Barcelona, la Catalunya Central y el Alt Pirineu y la Vall d’Aran.

Para Glòria Jodar, “esta contratación de verano que comenta el consejero no es una novedad, porque esto pasa cada año, pero afecta en las zonas donde no hay veraneantes y se quedan personas con problemas crónicos, gente mayor, personas frágiles o finales de vida”. Y, según la decana, disponer de refuerzos puntuales estos meses de junio a septiembre era una herramienta necesaria en verano porque “puedes tener bajas entre los profesionales o bien tener que pedir un doble turno en semanas determinadas, como la del 15 de agosto”.

Desde la Federación de Sanidad de Comisiones Obreras Cataluña, M. Àngels Rodríguez denuncia, en declaraciones a EL TRIANGLE, el déficit existente en la atención sanitaria. “Sin la contratación de personal de refuerzo, se rompe la continuidad de las curas en la atención primaria, y si en un mes no tienes a nadie que controle la presión o haga la revisión pertinente, hay una pérdida de calidad asistencial. En los hospitales, si no sustituimos y cerramos camas, no se pueden ingresar las mismas personas, y estas tienen una pérdida de calidad”, afirma.

El anuncio de diferentes hospitales de referencia, como la Vall d’Hebrón de Barcelona, Arnau de Vilanova de Lleida o el Doctor Trueta de Girona, de disminuir su actividad en verano y reducir al mínimo la actividad quirúrgica programada no urgente ha estado muy criticada por diferentes agentes del sector, como el Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña, Comisiones Obreras o Metges de Catalunya. El argumento expuesto por los gerentes de los hospitales y el Institut Català de la Salut ha sido que “durante los primeros meses del año se ha hecho más actividad para poder ajustar ahora la del verano”.

Desde Comisiones Obreras, M. Àngels Rodríguez denuncia que “esto no tendría que ser así, porque la actividad tiene que estar más repartida durante todo el año, y ya teníamos unas listas de espera muy elevadas, desde la época de Antoni Comín como consejero de Salut y agraviadas por la pandemia, donde la actividad fue nula. Las listas de espera de determinadas operaciones no están en condiciones óptimas, y hay que están al límite”. En este sentido, un ejemplo citado por Rodríguez son las personas que están pendientes de una operación de prótesis de cadera, puesto que mientras no hay la operación el otro lado se resiente, y en lugar de una prótesis se pueden acabar necesitando dos. “Tenemos un problema de accesibilidad. Todo pasa por el dinero. Estamos infrafinanciados y se requiere más contratación”, reclama.

En declaraciones a EL TRIANGLE, el secretario general de Metges de Catalunya, Xavier Lleonart, hace una llamada de alerta y dice que tenemos una sanidad de “mínimos” por falta de financiación y por falta “de gestión de servicio público”. Según dice, “hace tantos años que los diferentes gestores nos hablan de gestión, eficiencia, productividad o coste-beneficio, que parecemos una fábrica de fuets. Y si gestionamos la sanidad como una fábrica de fuets, seguro que las cosas van mal”. Si se tiene que prestar un servicio público siete días en la semana, 24 horas en el día y 365 días en el año, hay que dimensionar la plantilla de forma correcta, según Lleonart. “Habría que tener una plantilla dimensionada que esté al 85% de su capacidad porque cuando necesites cubrir contingencias tengas de donde tirar. Hace demasiados años que estamos al 70% de la plantilla para hacer el 100% o el 110% de la actividad”, asegura.

El secretario general también es muy crítico con los gerentes de los hospitales y la Generalitat, porque centros como la Vall d’Hebrón tienen el mismo gasto autorizado que el año pasado y, en cambio, anuncian recortes porque han hecho más actividad durante el primer semestre del año y en verano tienen que ajustar por no pasarse de la raya. “Yo reclamo una radiografía de los centros sanitarios y publicar y aclarar qué gasto tiene cada centro, si es superior o inferior, y que quiere decir cuando los gerentes dicen que tienen que recortar un número determinado de millones”. Lleonart se pregunta si “esto es una fuga adelante de un Govern que está en tiempo de descuento o los gerentes aprovechan que el Govern es débil”. Hay versiones contradictorias, y quienes más sufren son la ciudadanía y los profesionales, según concluye Xavier Lleonart, de Metges de Catalunya.

Puedes leer el artículo entero en el número 1581 de la edición en papel de EL TRIANGLE.

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