«Solo quien tiene el poder ejerce la justicia, y el poder lo tiene el vencedor»

Entrevista a Joan Merelo-Barberà

Abogado, principalmente en temas penales. Miembro de European Conference on Probation and Aftercare (CEP). Ex-consejero de la Junta del Colegio Penal Internacional de La Haya. Participó en el proyecto Justice pour tous, en Ruanda. Fue fundador y presidente de la comisión de justicia penal internacional del Colegio de Abogados de Barcelona

¿A qué responde algo con nombre tan pomposo como Corte Penal Internacional (CPI)?

La Corte Penal Internacional es el producto, después de muchos años, de los primeros juicios que se hicieron para regular el Derecho Internacional de crímenes contra la humanidad, el genocidio, etc. Es importante tener en cuenta que en Derecho Penal Internacional no existía ninguna responsabilidad penal individual. Las cosas solo se ventilaban entre Estados. Por ejemplo, en La Haya, donde está la corte de la CPI, está también el Tribunal Internacional, que es donde se dirimen los contenciosos interestatales. Ambos tribunales dependen de las Naciones Unidas. En la CPI lo que se juzga son delitos internacionales individuales, que surgieron con los juicios de Nuremberg, y de la Convención de Ginebra para la Prevención y la Sanción del delito de Genocidio.

¿No está siendo muy cuestionado Nuremberg, en la medida en que más que justicia lo que hizo fue más bien aparentarla para pasar página, a título individual y también político?

Nuremberg fue un punto de partida para plantearse un tipo de justicia universal, porque hasta entonces no había definición de ciertos delitos. A partir de Nuremberg, en las Convenciones de Ginebra, se va especificando qué delitos son de lesa humanidad, los más graves que se pueden cometer. En aquella época, en la que también se hace la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Comunidad Internacional establece un tipo de Derecho que pueda prevenirlos. El problema de juicios como el de Nuremberg es que el resultado acaba siendo la voluntad de los vencedores sobre los vencidos.

Algo que, de algún modo, cuestiona que es el Derecho, y el Derecho Internacional…

En principio, el Derecho no es más que la violencia legítima, que quiere decir establecida por un poder que puede reprimir o castigar. Esa violencia legítima es, siempre, competencia del Estado. A nivel internacional, no existe este poder-

Dice el CPI que su finalidad es juzgar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, lesa humanidad o relacionados con la guerra ¿Dónde quedan en este enunciado los crímenes de Estado?

La responsabilidad penal individual nace a partir de los juicios ad hoc de Yugoslavia y Ruanda. Fue luego, en 1998, en Roma, cuando 160 países decidieron establecer una Corte Penal Internacional permanente para juzgar a los individuos responsables de los más graves delitos que afectan al mundo entero. También se van desarrollando teorías, que se van aplicando en Derecho Penal (como la que se puso en práctica en relación con la dictadura de los militares en Argentina) sobre la responsabilidad individual y quienes tienen dominio del hecho. Caso en el que no se castiga la personalidad, forma de ser o pertenencia del sujeto a un determinado grupo, sino sólo conductas, hechos. Todo esto va agregándose para crear un marco que permita empezar a enjuiciar a quien se considere autor de delitos contra la humanidad. 

La referencia más próxima y llamativa de la CPI fue el tan traído y llevado juicio a Slobodan Milosevic ¿Por qué esa especial demonización de Milosevic, con la que estaba cayendo? ¿Quién decide que alguien sea juzgado en La Haya?

El juicio a Milosevic es consecuencia de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el que, como es bien sabido, sus miembros permanentes tienen derecho a veto. Pero también pueden, como así ocurrió con Milosevic, impulsar o promover un asunto. Se actúa en base a informes que, por ejemplo, en el caso de Ruanda, fueron luego cuestionados, porque no se tuvo en cuenta a una de las partes del conflicto, que también había sufrido, y tenido víctimas. El derecho penal no es algo que surja de una situación justa. Algo que se puede ver bien claro, por ejemplo, en los delitos contra la propiedad: a lo largo de la historia se ha castigado a los más pobres, que intentaban sobrevivir con pequeños robos. El Derecho Penal y la Justicia no parten de una situación justa. Cosa que ocurre, tanto en los Derechos nacionales, estatales, como a escala internacional. Solo quien tiene el poder ejerce la justica, y el poder lo tiene el vencedor. 

¿Por qué EE.UU. no suscribió la creación del CPI? ¿Por su unilateralismo, que lleva a considerarse algo por encima y al margen del resto de la humanidad?

Porque cuando se crea la ONU hay unos vencedores, que son los que hoy tienen el derecho a veto en el Consejo de Seguridad. EE.UU. había tenido querellas, por ejemplo, en Bélgica. Hay un principio de conciencia universal que nace de la Declaración de Derechos Humanos y de Nuremberg, que conduce, por ejemplo, hasta la extradición de Pinochet que solicitó España. Eso se hace por un principio de justicia universal, que se elabora dentro de lo que son los derechos humanos, y se intenta instalar en el mundo. Junto a él, existe el principio de justicia territorial, que es propia de cada Estado, quien se considera puede ejercer la violencia legítima en su territorio. Entre esas dos categorías va evolucionado el Derecho Penal Internacional. Si se cuestiona el Derecho Penal Internacional como tal derecho es precisamente porque no está sustentado en una realidad legitimada como la de los Estados, que disponen de instrumentos para aplicarlo.

Entendido todo esto como introducción, marco referencial o precedente ¿Qué podemos decir de lo que está ocurriendo en Gaza, a la luz de los Derechos Humanos, y la Corte Penal Internacional? ¿Asistimos impotentes a una operación de castigo bíblica, que se ha dado en llamar guerra?

El Derecho Penal Internacional ha ido evolucionando. Lo que está sucediendo en Gaza podría ser tanto lo que tu dices como un genocidio, porque si ha habido un ataque sistemático contra un sector de la población, con la intención de eliminar a un pueblo, sería un genocidio. Un crimen de guerra es algo que está más definido ¿Que ocurre? Mientras el poder, que son siempre los vencedores, no lo decida, pues el delito no existe. No existen mecanismos para hacer frente a violaciones flagrantes de los derechos humanos, y mucho menos para prevenirlas. La justicia opera a posteriori. Quizás dentro de un tiempo, con ayuda de los historiadores, se llegue a la conclusión de que lo de Gaza es un genocidio, pero, mientras tanto, solo nos queda asistir, impotentes, a los acontecimientos. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas podría detener la masacre, pero, ya vemos lo que está ocurriendo: los Estados Unidos de América vetan cualquier resolución contra el Estado de Israel, con lo cual éste dispone de luz verde para seguir actuando impunemente. 

¿La impotencia ante la aniquilación de la población palestina por parte del Estado de Israel no es acaso la mejor razón para la desesperación, y con ella formas de respuesta como el terrorismo?

En el mundo jurídico, hay que tener muy en cuenta el poder del Estado ¿Por qué la negativa de Israel a crear un estado palestino? Probablemente, es verdad, que si hubiera un Estado palestino habría una guerra. Pero tendría otro sentido. El mundo jurídico determina la importancia que tiene el que exista o no un Estado. Una comunidad con Estado es reconocida internacionalmente. Si en Palestina hubiera un Estado lo que ahora son atentados terroristas se convertiría en el ejército de ese Estado. Así ha sido siempre, en todas las guerras de independencia. Incluido, claro, el propio Estado de Israel, en cuyo origen jugó el terrorismo un papel determinante. De ahí, la importancia que tiene el Derecho, que, insisto, no tiene que ver con una situación justa. La población, todo el mundo, tenemos el sentimiento de justicia, pero esto pertenece a la moral. Los Estados legitiman la violencia. Esto es lo que hay detrás del empeño de Israel, en negar, no permitir, torpedear la existencia de un Estado palestino. 

¿En definitiva, a los derechos humanos, y su correspondiente marco jurídico internacional, le queda mucho por andar?

Si, claro. Al final, el valor de las palabras (el terrorismo, la guerra…) se acuñan a partir de unas normas jurídicas, pero adquieren un particular sentido en función de quien las pronuncia, de la intención que quien las pronuncia, de la ideología que las ampara…

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