Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han desarticulado un grupo criminal especializado en cometer robos violentos y comercializar los productos sustraídos en países del norte de África. Ambos cuerpos policiales llevaron a cabo un dispositivo conjunto la mañana del martes que incluyó tres entradas y registros en tres inmuebles del barrio del Raval (Barcelona). Localizaron 56 teléfonos móviles, veinte relojes de alta gama, joyas de oro de 8.000 euros, ordenadores portátiles y dinero en metálico. La policía calcula que el valor aproximado del material decomisado es de 158.000 euros, y la actuación también permitió detener a siete personas por delitos de robo con violencia y receptación.
La investigación se inició el pasado mes de noviembre, cuando la policía detectó a un grupo de personas que se dedicaba a ejecutar robos violentos y que tenía un elevado grado de especialización. Los miembros de la organización sustraían los productos y los entregaban a intermediarios, que les hacían llegar a la cúpula de la banda. Esta almacenaba el material, lo distribuía y comercializaba en países del norte de África y, robaban teléfonos móviles, relojes de alta gama, joyas o patinetes. Además, los integrantes del grupo actuaban de forma estratégica utilizando pisos de la zona del Raval de Barcelona como centros logísticos de gestión, compraventa y traslado de objetos de procedencia ilícita.
La operación la han realizado agentes del cuerpo de Mossos d’Esquadra de la Unidad de Investigación y de seguridad ciudadana de la comisaría de Ciutat Vella (Barcelona); efectivos del grupo Titani; agentes de la Guardia Urbana de Barcelona de la Unidad de Investigación; del Grupo de Delincuencia Urbana; de la Brigada Turno Noche de la Unidad Territorial de Ciutat Vella; y de la Unidad de Refuerzo Emergencias y Proximidad del cuerpo barcelonés.

















