Semi analfabetismo lingüístico en Cataluña

La Generalitat de Catalunya anunció, en 2014, que para obtener el grado universitario a partir de 2018 sería necesario acreditar un nivel de conocimiento moderado, B2, de una tercera lengua. Las terceras lenguas a escoger son inglés, francés, alemán o italiano y, tal y como evolucionan las cosas, creo que debería incorporarse el chino.

Ahora, al iniciarse el curso 2021-2022 los rectores de las universidades catalanas comprobaron que un gran número de estudiantes no tenían los conocimientos suficientes en ninguna de estas lenguas, y por tanto no podrían obtener el título universitario. Decidieron solicitar a la Generalitat que «flexibilizara» la exigencia.

El resultado es que se ha modificado el decreto; ahora ya no será obligatorio acreditar el conocimiento, sino que será suficiente con cumplir los criterios que cada universidad establezca.

España está ubicada en la cola de Europa en cuanto a conocimiento de idiomas. Hay un conocimiento en general bajo, y muy desigual, pero además lleva una década estancada en los rankings internacionales. Para una sociedad como Cataluña que pretende ser avanzada, es muy grave que su nivel de inglés esté muy lejos de los estándares europeos.

En una sociedad cada vez más global, tecnificada e hipercomunicada, el conocimiento de idiomas es necesario, pero el conocimiento del inglés es imprescindible. No se puede aspirar a tener ninguna responsabilidad sin un buen conocimiento de inglés. En Cataluña un tercio de las ofertas laborales exigen el inglés, y si se quiere trabajar en el extranjero en un lugar medianamente calificado, sin el inglés no hay oportunidades. Un uso generalizado del conocimiento del inglés facilita la comunicación, el comercio, la investigación, la investigación, las inversiones, las relaciones personales y atrae al turismo. Cataluña, como país pequeño, debería seguir el ejemplo de los países nórdicos o de Holanda.
¿Por qué hay tanto desinterés por conocer otras lenguas? La razón es seguramente que en el modelo educativo no se pone suficiente énfasis en el conocimiento de idiomas. No se trata de aumentar el número de horas que hace el alumno/a, sino que deben ser más efectivas, disminuyendo el ratio por aula para mejorar la atención individual. También aumentar la dotación económica para realizar actividades en inglés fuera de la escuela, y es fundamental cuidar la formación del profesorado de lenguas, especialmente ser exigentes con el profesorado nuevo que se incorpore.

Pero para ampliar la dedicación faltan maestros y profesores/as en la primaria y en la ESO. Según el departamento de Educación de la Generalitat, actualmente hay 9.500 docentes que tienen acreditado el nivel mínimo para dar clases de inglés en inglés, es decir, el 8% del total.

Otra complicación es que los 25 alumnos de la clase tienen niveles muy distintos. Se nota mucho que el grado de conocimiento de idiomas depende mucho del nivel socioeconómico familiar, que permite realizar un refuerzo extraescolar. Un factor clave es la falta de interés por parte de los alumnos y que su atención está en otros lugares.

Según el informe PISA 2018, de media, en España el uso de internet por parte de los jóvenes de 15 años ha pasado de 23 horas semanales en 2012, a 31 horas en 2015, ya 35 en 2018. Un aspecto positivo es que parte del consumo audiovisual es en inglés, lo que ayuda a divulgar la lengua, aunque no siempre son modelos de lenguaje bien elaborados.

Susana Alonso

La falta de conocimiento de lenguas extranjeras no es un problema sólo de los educadores, es un problema de la sociedad, si bien es cierto que básicamente corresponde a las autoridades educativas ya los expertos decidir qué medidas deben tomarse para salir del “seminalfabetismo en terceras lenguas”. Si Cataluña quiere progresar y relacionarse con el mundo que le rodea, debe corregir la anomalía lingüística. Es muy positivo que, a partir de 2025, el informe PISA introduzca el inglés en sus valoraciones. Será un estímulo para mejorar la situación. Pero no hay que esperar al informe PISA para actuar ya.

El Parlamento de Cataluña ha validado el decreto ley que elimina la exigencia de acreditar el conocimiento de una tercera lengua para los universitarios, pero no ha obligado al gobierno a tomar medidas para mejorar la situación y asignar más recursos para este objetivo.

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1 comentario en «Semi analfabetismo lingüístico en Cataluña»

  1. «Cataluña, como país pequeño, debería seguir el ejemplo de los países nórdicos o de Holanda», escribe el autor del artículo. Seguramente el Sr. Raventós aún sueña el sueño de Junqueras, Puigdemont y sus respectivas tribus. Cataluña no es un «país pequeño» como Holanda, sino una parte de un país bastante más grande en el que se habla una de las lenguas más extendidas del mundo: el español. El verdadero analfabetismo lingüístico (completo y no «semi») consiste en querer extirpar esta lengua de Cataluña o, como hace este Sr., simplemente pasar por alto su existencia.

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