El reposicionamiento de Societat Civil Catalana (SCC), evidenciado por su presidente, JosepRamonBosch, que ya encabezó la plataforma desde su fundación, en 2014, hasta 2015.
Últimamente, por ejemplo, Bosch ha dicho que el Estado "tiene que ser generoso" con los dirigentes independentistas encausados, si estos muestran un arrepentimiento "sincero". Esta es una posición alejada de la inflexibilidad de los sectores más duros del constitucionalismo -representados políticamente por el PP y Cs – y más cercana a los planteamientos de un PSC que ha ganado peso en la cúpula de SCC.
El alcaldable del PP en Barcelona, JosepBou, se ha desmarcado de la idea de indultar a los dirigentes indepes encausados, una idea que ya abanderó meses atrás el dirigente del PSCMiquelIceta hasta que la desinfló el PSOE. Bou, en concreto, ha escrito en Twitter que el eventual arrepentimiento "no hará que vuelvan las empresas fugadas, las inversiones pérdidas y la convivencia robada. Pido a Manuel Valls y a JaumeCollboni que se desmarquen públicamente".
Una de las publicaciones más seguidas por los constitucionalistas en Cataluña, el blogDolçaCataluña, se pregunta en un artículo este lunes: "¿SCC se nos va?". "Ya no sabemos si SCC es el instrumento para superar el nacionalismo o para blanquearlo", comenta en un texto crítico con varios movimientos de la plataforma.
En concreto, reprochan a SCC un "apoyo explícito al programa ideológico del lobbyLGTB" y "al guerracivilismo sacando a Franco de Valle de los Caídos ", la petición de un "pacto nacional" que no integra a Vox (formación que etiqueta de "constitucionalista"), opiniones "despectivas" contra Vox, la falta de apoyo a la manifestación del pasado febrero en Madrid donde asistieron representantes del PP, Cs y Vox , y "ceguera ante las cesiones del PSOE".









