Pues yo votaré al PACMA

Porque entienden que la primera Ley que se debería modificar para iniciar la regeneración de la democracia española es la de D’Hondt, de modo que se garantice una representación real de las urnas a los escaños. Este cambio en el sistema de reparto de votos, que conlleva una reforma de la Constitución, es una de sus principales apuestas políticas.

Porque a pesar de las trabas que imponen los brontosaurios políticos para que una formación pueda presentarse a unas elecciones, el Pacma consigue ir a todas las circunscripciones. En los comicios del 20-D, además, y ante los partidos que se llenan la boca con la igualdad de género, fueron la formación con más mujeres al frente de las listas electorales, 84 de 111.

Porque han sufrido la discriminación -varios vecinos enviaron a sus lideresas ‘a fregar’ cuando se reunieron con el alcalde de Tordesillas (el del Toro de la Vega)- y saben que la mejor manera de combatirla es desde la educación en la igualdad y con un cuerpo judicial formado exclusivamente para casos de violencia machista.

Porque son un partido ‘olvidado’ por los grandes medios de comunicación y porque los boicotea el Estado: a diferencia de Unió Democràtica, el Pacma nunca aparece en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas aunque triplica en votos los democristianos. (¿Cuántas veces ha aparecido un representante de Unió en TV3 y cuántas uno del Pacma?).

Porque hay que prohibir las prácticas actuales de las industrias cárnicas, que nos empujan a un modelo insostenible de ganadería, que sólo piensa en engordar al ganado rápido y con cualquier tipo de ‘pienso’.

Porque apuestan por un «cambio completo del modelo de consumo»: desde el retorno de los envases a los hipermercados o campañas de concienciación de ahorro energético, al fomento del transporte público y de las energías renovables (en vez de su fiscalización).

Y en cuanto a la independencia de Catalunya: «Somos un partido democrático y estamos de acuerdo con que se vote y se trabaje consecuentemente con el resultado obtenido. El Pacma, como partido, no se posiciona ni por el SI ni por el NO «, argumentaba, de forma tan simple como brillante, la candidata por Barcelona, Anaïs Arranz, en las últimas elecciones al Parlamento.

Y en cuanto a la corrupción: límite a la financiación de las fundaciones y transparencia económica.

A diferencia de otros partidos que dicen que no deben nada a los bancos, pero que para conseguir el poder se asocian con otros que sí tienen contraídas deudas millonarias, el Pacma se autofinancia con las cuotas de sus socios. Los próximos días se sabrá cuántos millones de euros han gastado los partidos en campaña. El Pacma, el 20-D, presupuestó un tope de 15.000 euros.

Y porque a la Europa que trata a los refugiados de guerra peor que a los animales abandonados conviene reeducarla. Y qué mejor que hacerlo a través de los valores de una formación que equipara la defensa de todas las formas de vida, las humanas y las que no lo son.

Coda 1: En las generales de 2011, el Pacma triplicó los resultados de las anteriores elecciones, y obtuvo 102.144 votos en el Congreso y 374.483 en el Senado. El 20-D doblaron resultados: 219.181 votos y fueron la primera fuerza en número de votos sin representación en la cámara baja, aunque triplicaran los resultados de CCA-PNC, que obtuvo un escaño, y superaran a EH Bildu, que obtuvo dos. Si mantienen esta dinámica, el 26-J harán célebre aquella frase que dice que un partido determinado «ha obtenido menos votos que el Pacma».

Coda 2: quizás sobre decir que no milito en ninguna formación ni estoy asociado a ninguna asociación.

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