Un informe de la Sindicatura de Cuentas revela una serie de irregularidades en los contratos de altos directivos del Consorcio Sanitario Integral (CSI), entidad pública que gestiona catorce centros de asistencia sanitaria, entre ellos tres hospitales.
La fiscalización al CSI hace nueve observaciones relativas «al pago de determinados conceptos retributivos no previstos en el convenio o no debidamente justificados, a la aplicación de la reducción salarial prevista en el Decreto ley 3/2010 al personal directivo, a la indemnización satisfecha a un alto cargo y al cambio de contratos de alta dirección a contratos laborales sin que se dieran los supuestos para esta modificación».
Además, la Sindicatura detecta «un incumplimiento de la ley de incompatibilidades por la contratación de diferentes servicios profesionales a personal del Consorcio, directamente o a través de sociedades de profesionales».
El informe expone que en el CSI se efectuaron menos recortes salariales a los altos cargos que los previstos por el Decreto ley 3/2010: les tenían que recortar un 8% y los recortaron un 5%. El cambio de régimen laboral decidido por la dirección del CSI, según la Seguridad Social, no fue acompañado de un cambio de funciones ni de salario. Así pues, no les correspondía la aplicación del convenio colectivo, sino la del convenio de alta dirección, como marca la normativa de los empleados públicos para quien desarrolla tareas directivas.
Según la Sindicatura, también fueron inadecuadas, entre otras, las indemnizaciones a JosepFité, quien fue consejero delegado del CSI hasta 2010, y a Santiago Nofuentes, exdirector general que fue destituido.








