La mayoría progresista ha facilitado la tramitación del Parlamento de los presupuestos de la Generalitat 2026, que ascienden a más de 50.000 millones de euros. Los votos de PSC, ERC y Comunes han rechazado las enmiendas a la totalidad que habían presentado Junts, PP, Vox, Alianza Catalana y la CUP. El Gobierno catalán los aprobó el pasado 22 de mayo tras los sendos acuerdos con Esquerra y Comunes.
La consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha defendido estas cuentas y ha agradecido el apoyo de los socios de investidura. Si no hay ninguna sorpresa, los presupuestos seguirán el trámite parlamentario previsto y su aprobación definitiva será el 2 de julio.
Esta será la fecha prevista, siempre y cuando ninguno de los grupos parlamentarios fuerce un dictamen del Consejo de Garantías Estatutarias. En este caso, el Consejo tiene un tiempo máximo de 30 días, por lo que entonces se tendría que votar a finales de julio.
El trámite parlamentario, tras rechazar las enmiendas a la totalidad, pasa por que los grupos presenten enmiendas parciales, por lo que tienen 20 días.
Primeras cuentas de Isla
Estos son los primeros presupuestos del Gobierno de Salvador Illa que acaban tramitándose en el Parlamento. Hace casi tres meses, el ejecutivo presentó y aprobó las cuentas pero las acabó retirando del Parlament por la negativa de ERC a tramitarlas y aprobarlas.
Tras semanas de nuevas negociaciones y acuerdos con los republicanos, y una actualización del pacto con los Comunes, ahora el Gobierno de Illa ha conseguido pasar el primer trámite que debe permitir la aprobación definitiva del presupuesto.
Esta luz verde, de hecho, da oxígeno al Gobierno de Illa y le permite atravesar el ecuador de la legislatura y mantener la continuidad de su proyecto, como mínimo, un tiempo más. Además, el pacto con ERC y Comunes reafirma sus alianzas con los socios de la investidura.
El presupuesto destina 4.600 millones de euros de los más de 50.000 millones a financiar los compromisos acordados con Comunes y ERC hasta 2030.














