Una comisaria de los Mossos d'Esquadra, Cristina Manresa, admitió en sede judicial el pasado 13 de julio que los agentes tenían el mandato de recurrir a la mediación y a la negociación con los centenares de personas que impedían el acceso de los cuerpos policiales a los puntos de votación del 1-O, revela El Mundo.

Según la misma información, se trata de la primera vez que un mando de la policía catalana admite que esa era la consigna dada a los agentes, ante la insistencia del juez para que explicara el motivo por el que no impidieron la consulta como les había ordenado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), levantando a la gente sentada para abrirse paso, por ejemplo.

El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Sabadell, donde ha declarado esta comisaria, ha exigido a los Mossos que le remitan un listado de los efectivos que no trabajaron el 1-O alegando permisos, vacaciones o bajas con justificación. También ha solicitado un "listado comparativo" de los agentes que estaban de servicio y los que por alguna razón se ausentaron durante el 1-O o las últimas elecciones al Parlamento de Cataluña.

Este juez ha detectado indicios sobre concesiones por parte de la dirección de los Mossos de autorizaciones no justificables a agentes para que no trabajaran.