¡Mira que ha habido directores de diarios y de medios de comunicación en el mundo! No conozco ninguno que haya escrito un libro tan sincero y directo como el que ha publicado David Jiménez, donde repasa el año en qué fue director de El Mundo. Reconozco que no domino suficientemente el sector editorial como para saber si en Estados Unidos, Francia, el Reino Unido o véte a saber donde algún ex-director se ha desahogado tanto como lo hace Jiménez al explicar todo tipo de detalles sobre su paso por la máxima responsabilidad de un diario influyente como El Mundo.

Es evidente que este libro es de lectura recomendable y casi obligatoria para cualquier persona curiosa e interesada en el mundo de la política, el periodismo y la economía. No hay fake news ni historias inventadas. Realidad pura y dura.

Después de leerlo te planteas que sería muy bueno que otros ex-directores de medios hicieran el mismo ejercicio periodístico o que directores actuales fueran acumulando material para cuando los echen. No hay ninguna cláusula en los contratos que firman los directores con los empresarios que los fichan que diga que no pueden explicar nada de lo que vivan mientras están en el ejercicio del cargo. Ser director de un diario no comporta la obligación del respeto al secreto de las deliberaciones que hay en consejos de ministros o gobiernos diversos. Ser periodista es explicar cosas y explicarlas bien. David Jiménez lo hace perfectamente y retrata a un montón de personas y empresas que ahora maldicen sus huesos.

Explica que antes de publicarlo pasó el original del libro a algunos compañeros y que un amigo le dijo que le había gustado mucho pero que le recomendaba que no lo sacara a la luz pública. " Tienes mucho que perder", le dijo. No será fácil que lo vuelvan a contratar para un trabajo como el que nos explica en su libro. Pero le tenemos que agradecer que haya tenido el coraje de publicarlo.

"Entre bomberos no nos pisaremos la manguera", afirma el conocido dicho. Es una idea que ha hecho mucho daño. Y ha dado lugar a multitud de biografías sin ningú interés. El día que Joan Tapia, Pepe Antich, Vicent Sanchis, Pedro Jota Ramírez o Màrius Carol escriban sus memorias explicando las cosas que saben y han vivido, entenderemos mucho mejor donde estamos y porqué.

Màrius Carol, director de La Vanguardia, estaba invitado a la presentación del libro de David Jiménez en Barcelona, la semana pasada. A última hora no se presentó y envió un texto que leyó el editor de la versión catalana de El director (Navona). Sí que estuvo la directora del Ara, Esther Vera. Si algún día Carol escribe sus memorias de verdad e invita a David Jiménez a la presentación, seguro que no le falla.

Yo, tampoco.