El ahora evidente enfrentamiento entre JxCat y ERC hace tiempo que se calentaba en las redes y afecta a cualquiera de los principales actores y satélites de las dos formaciones. También a uno de los "exiliados", hasta hace no mucho generalmente respetados por sus correligionarios del proceso.

En este contexto de progresivo distanciamiento, dos de los puigdemontistas mediáticos, el politólogo madrileño Ramón Cotarelo y la tuitera Gallifantes, han lamentado que la dirigente de ERC Marta Rovira los ha bloqueado en Twitter.

"Les votas. Les haces caso. Das la cara por ellos. Les defiendes cuando se exilian. Defiendes hasta su silencio. Pero oh! Cometes el sacrilegio de meterte con su partido. No con ella. Con el partido. Virgen santa como está el patio, chicos", se ha quejado Gallifantes.

Por su parte, Cotarelo, que cerró la lista de ERC por Barcelona en 2017, ha reaccionado diciendo: "A mí también me ha bloqueado. Son sectarios". Y ha añadido: "Estos de ERC hacen siempre lo mismo en las redes o en la TV3 que controlan: censurar y tratar de silenciar a los independentistas. No sólo no son indepes: son antiindependentistas".

El politólogo, que había señalado semanas atrás a Gabriel Rufián por decir que no era ni soberanista ni independentista y culpa a ERC de no aparecer en TV3, también ha discrepado ligeramente del viral que señala como "botiflers" a diversas figuras políticas soberanistas.

En concreto, ha indultado al expresidente Artur Mas, a quien considera "más independentista que todos los otros juntos", en referencia a Rufián, Oriol Junqueras, Roger Torrent, Pere Aragonès, Joan Tardà y Sergi Sol (ERC), y a Marta Pascal, David Bonvehí, Carles Campuzano y Santi Vila (PDECat).

La tendencia de desvincular a ERC del independentismo, por cierto, ha hecho últimamente fortuna en las redes, donde proliferan las referencias a "ER", sin la C de Cataluña.

Marta Rovira se marchó a Suiza en vez de comparecer en el Tribunal Supremo, una decisión que defendió aduciendo que quería conservar la voz política y poder hacer de madre, ante el temor de acabar en prisión provisional. Pero para poder vivir allá, como ha explicado esta sección, tiene que evitar estridencias y adoptar un comportamiento políticamente discreto, por lo que difícilmente protagonizará un rifirrafe.