El Tribunal Supremo ha rechazado devolver a Santi Vila la fianza de 50.000 euros que depositó para eludir la prisión provisional que dictó la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela el 2 de noviembre de 2017.

Los magistrados consideran que no se ha reducido el riesgo de fuga del ex consejero por mucho que esté asistiendo cada día a las sesiones del juicio oral que, entienden, es una "expresión de su carga procesal".

En un escrito presentado a mediados de abril, Vila alegaba una situación económica de "extrema necesidad" para afrontar los gastos derivados de los desplazamientos, el alojamiento, la manutención y la defensa jurídica.

Como que a su entender no se ha limitado el riesgo que Vila eluda sus responsabilidades judiciales, optan por no devolver este dinero, que Vila aportó gracias a la colaboración de personas de su entorno.

Además, el tribunal subraya que a Vila se le impuso un importe de fianza que se sitúa en el tramo inferior respecto a la que tuvieron que afrontar otros acusados en su misma situación personal. Se refiere implícitamente a Carles Mundó y Meritxell Borràs, que pasaron dos meses en la prisión pero salieron el 4 de diciembre pagando una fianza de 100.000 euros.