Una treintena de manteros han vuelto a la zona del Port Vell de Barcelona una vez el dispositivo policial se ha retirado del lugar a las diez de la noche. Los manteros se han instalado en el paseo Joan de Borbón, en una zona aproximada que va desde el Museo de Historia de Cataluña hasta el inicio de la Vía Laietana. También hay presencia de algún vendedor ambulante a la zona de Colon, al final de la Rambla.

Un centenar de agentes de los Mossos d'Esquadra, de la Guardia Urbana y de la Policía Portuaria se desplegaron ayer en la fachada marítima barcelonesa para evitar que los manteros ocuparan este espacio.

El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle detallaba que se trata de una medida "permanente" que tiene por objetivo "erradicar" la presencia de vendedores ambulantes de la zona.

Batlle también explicaba que la operación no sólo va dirigida a los manteros sino también a los usuarios que les compran los artículos, tanto los ciudadanos como los visitantes.