Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, fue abucheada durante la Patum. Orriols, alcaldesa de Ripoll, decidió aceptar la invitación de la concejala de Grup Independent y futura candidata de AC, Judit Vinyes. Mientras, en Ripoll se vivían horas de angustia ante el episodio de fuertes lluvias, que previamente habían sido alertadas por Protección Civil. Ripoll y El Ripollès eran zonas donde se preveía que las tormentas serían muy fuertes.
Orriols compartió el balcón con el alcalde de la CUP, Ivan Sànchez, la Consejera de Interior, Núria Parlon, y el presidente de Junts per Catalunya, Jordi Turull. Pero la presencia de Orriols en Berga fue contestada. Además de los abucheos, los bergadanos la recibieron con pancartas como ‘Fuera fascistas de la Patum’, ‘No al racismo’ o ‘Cataluña antifascista’.
El fuerte temporal provocó que la L’R3 quedara sin servicio entre Manlleu y Ripoll cuando un tren chocó con un árbol caído a la vía. Los Bomberos evacuaron a seis viajeros del tren accidentado. Además, las lluvias obligaron también a cortar la C-17 en Ripoll en los dos sentidos de la marcha.
Fuertes aguaceros
La lluvia, además de la presencia de Orriols en el balcón, fue la protagonista de la Patum de este año. El inicio se retrasó. Y se interrumpió poco antes del baile del Águila.
La máxima de los bergadanos es que la Patum no se suspende llueva o nieve. Así, los patumaires retoman los saltos aprovechando cada tregua de la lluvia y las figuras salen protegidas por plásticos e impermeables.













