Si Laporta llega este verano a la regla del 1:1 no será igual para todos

Amb la mateixa edat (30), Christensen, que amb prou feines ha jugat les dues darreres temporades, té sobre la taula la renovació per dos anys, mentre que a Mapi León, havent disputat el triple de partits i set vegades més minuts, no se li ha ofert continuar en un Femení on es convida les millors a marxar

Andreas Christensen (FCB)

Chistensen té l'oferta de renovar el seu contracte amb el Barça. (FCB)

La realidad de la situación económica azulgrana sigue siendo tozuda contra el relato oficialista según el cual el Barça está lanzado, cuesta abajo, hacia la deseada ecuación del 1:1 en el ámbito del mercado de verano.

Los ejemplos de Christensen y de Mapi León reflejan con meridiana claridad que las decisiones de la directiva directamente relacionadas con la planificación deportiva llegan condicionadas por la necesidad de ajustar hasta un extremo irracional los recursos del club.

El defensa danés Christensen, de 30 años, tiene sobre la mesa una oferta de renovación por dos temporadas pocos días antes de finalizar su contrato actual el próximo 30 de junio.

No deja de ser sorprendente esta apuesta de Hansi Flick por un futbolista que en los dos últimos años ha presentado unas estadísticas ciertamente salpicadas. Jugó 6 partidos en la temporada 2024-25, a razón de 43 minutos por actuación, y 17 partidos en la última, con apenas 30 minutos de protagonismo en cada uno. Futbolista de calidad contrastada, la secuencia de lesiones graves sufrida estos dos últimos años ha marcado sin duda este bajo rendimiento.

Diferencias con el Femenino

Por su parte, la defensa del Femenino Mapi León, también con 30 años terminados de hacer, venía de firmar unas cifras completamente opuestas, con 41 partidos y una media de 73 minutos en la temporada 2024-25 y con 32 partidos y 67 minutos de participación en la 2025-26, ambas con una colección récord de títulos.

Sin embargo, Mapi León no ha tenido sobre la mesa una oferta aceptable de renovación, al igual que otras compañeras suyas como Ona Batlle o Alexia Putellas, que también ya se han despedido del club azulgrana, mientras que otros continúan a la espera de seguir los mismos pasos a falta de ofertas de acuerdo con su calidad, prestigio y palmarés.

Comparativamente, la defensa no renovada, Mapi León, ha disputado 50 partidos y 4.409 minutos más que Andreas Christensen, el triple de partidos y siete veces más minutos.

¿Por qué este criterio tan desigual y contradictorio en dos casos tan paradigmáticos?

Versión oficial

La versión oficial es que, en el caso de Mapi León, se va por dinero y que el danés se quedará si acepta una rebaja de su salario.

La interpretación que, claro está, nadie asumirá ni reconocerá en público es bien distinta. Para Mapi León, como para el resto de las que se han ido entre lágrimas, el Barça de Laporta le ha cerrado la puerta a una renovación con mejora de contrato, en todos los casos más que justificada y merecida a la vista de sus registros, tanto individuales como colectivos.

Esto contrasta, parece obvio, con la perspectiva de esta recuperación del fair play que la prensa ya celebra anticipadamente desde hace semanas y que parece confirmar el reciente fichaje de Anthony Gordon en la primera operación de mercado del verano, incluso antes de que oficialmente se puedan inscribir jugadores.

Víctima de recortes

Al contrario del primer equipo, sin embargo, el Femenino es víctima de recortes desalineados con la temporada de éxitos —lleno de títulos, incluida la Champions— acaba de concluir, confirmando su condición de mejor equipo de la década.

Por este motivo, porque ambos extremos cierran algo de misteriosa, la posible renovación de Christensen, según se ha filtrado a la prensa con una rebaja de su ficha, abre nuevamente la puerta a más rumores sobre las oportunas y recurrentes lesiones del danés, que siempre han propiciado la posibilidad de inscribir a otros compañeros, especialmente destacada la que facilitó, al menos por seis meses, la licencia inicial de Dani Olmo.

En privado, hay directivos y ejecutivos que se van a disponer de este ‘comodín’, el de Christensen, a la hora de consumar inscripciones maravillosas contra los inevitables e insalvables problemas de fair play al inicio de cada temporada.

En este supuesto contexto, aunque sea imaginariamente, la renovación de Christensen respondería a un acto de agradecimiento por los ‘servicios prestados’ y a la previsión de que, en un momento dado, haya que recurrir a otra de sus lesiones.

Oportuna mejora

Claro, se trata sólo de suposiciones y conjeturas al hilo de este criterio tan opuesto de asegurarse la continuidad del danés en contraste con las lubricadas despedidas de jugadoras del Femenino, pilares y referentes de un equipo supercampeón.

También es oportuna, en este sentido, la mejora de contrato de Dani Olmo, que cuando llegó aceptó rebajar la ficha de sus dos primeros años para facilitar su encaje en el margen salarial.

Como ahora tocaba empezar a pagarle estos atrasos, el club le ha invitado a acogerse al mismo método de reducción de la masa salarial a copia de ampliarle la ficha, aunque aplazando al final del contrato el grueso de sus condiciones.

Joan Laporta ya ha convertido esta dinámica en una rutina, ya que de esta manera elude parte del fair play que LaLiga calcula siempre sobre la base de dos temporadas.

Por todo ello, y sólo para bromear, se podría apostar a que Christensen tiene enormes probabilidades de volverse a lesionar en la pretemporada. Lo bueno es que no y que pueda demostrar y poner al servicio del equipo, en el campo, su talento y experiencia si Flick lo necesita. Mapi León, en cambio, no tendrá esta oportunidad.

(Visited 57 times, 57 visits today)

hoy destacamos

Deja un comentario

Noticias más leídas