Los exconsejeros de Bienestar Social y Familia de la Generalitat Josep Lluís Cleries y Neus Munté, ambos de CiU, han comparecido como testigos este lunes en la comisión de Investigación del Parlamento de Cataluña sobre la DGAIA.
Cleries, que encabezó el departamento entre 2010 y 2012, ha constatado que la cifra de menores migrantes que gestionaba la institución entonces era muy pequeña en comparación con la actual, y ha recomendado «más control» del Gobierno catalán para evitar irregularidades en el organismo. Munté, consejera entre los años 2013 y 2016, ha defendido la gestión que se hizo en la consejería, a pesar de admitir «brechas en el sistema».
Por su parte, Anna Solés, Maria Mercè Santmartí y Josep Lluís Ortuño, exdirectores generales de Atención a la Infancia y la Adolescencia, han coincidido en remarcar las tareas de prevención y de «red» realizadas en Bienestar Social y Familia, y el trabajo en equipo que se hacía.
Cifras disparatadas
El exconsejero Cleries ha destacado que las cifras de menores migrantes que llegaban a Cataluña eran muy pequeñas en comparación con las actuales. En este sentido, ha destacado «la avalancha» de 2023, con 2.230 niños migrantes, por los 286 del año 2012 en Cataluña.
Además, ha constatado que «sería bueno» que las legislaturas fueran largas y se agotaran para beneficiar los proyectos de organismos como la DGAIA. Asimismo, ha recomendado que se trabaje en una prevención «transversal» que vaya desde las familias hasta el ocio, el deporte, y el voluntariado.
Cleries también ha hablado de la «excesiva burocracia» y la necesidad «urgente» de poner fin a esta situación: «Hay que desburocratizar y agilizar los trámites», ha valorado ante los grupos parlamentarios de la comisión: «El presupuesto se reduce, pero las fichas crecen».
Munté dice que no se encontró casos de abusos
A su vez, la exconsejera Munté, sucesora de Cleries al frente de la consejería, ha reiterado la importancia que dio a la labor de la prevención, y ha afirmado que los mecanismos de control «sí eran suficientes».
Munté ha reafirmado que la externalización de un servicio no equivale a que la administración pueda «desentenderse», indicando que «es necesario un control exhaustivo». Al mismo tiempo, y tal y como ha hecho Cleries, ha aseverado que el sistema de acogida no estaba entonces tan «tensionado» como actualmente.
Munté ha insistido en que no se encontraron con ninguna situación como la que ahora es objeto de investigación, en referencia al caso de una menor tutelada por la DGAIA que fue víctima de abusos sexuales. La exconsejera también ha remarcado que no se encontraron con la necesidad de ninguna contratación de emergencia ni expedientes de reconocimiento de crédito. Finalmente, ha admitido que siempre puede haber «brechas en el sistema», porque «el riesgo cero no existe», independientemente de los casos.















