El índice de precios al consumo (IPC) se disparó hasta el 3,1% en marzo en Cataluña, más de un punto por encima que en febrero (2%), según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) conocidos este martes.
El aumento de la inflación lo ha provocado el encarecimiento de los carburantes derivado de la guerra en Irán, y representa un máximo desde febrero del año pasado. El dato catalán, sin embargo, continuó por debajo de la media española, que fue del 3,4%.
En cuanto a la inflación subyacente, que no recoge los elementos más volátiles, repuntó cuatro décimas en Cataluña, hasta el 2,7%, y dos décimas en España, hasta el 2,9%. Si se observa la variación mensual, los precios repuntaron un 1,1% en Cataluña y un 1,2% en el conjunto de España.
En Cataluña, el incremento de 1,1 puntos del IPC anual es el más elevado desde mediados de 2022, cuando los precios se dispararon por el impacto del estallido de la guerra en Ucrania. Entonces, eso sí, lo hicieron de forma más acentuada y la inflación llegó a superar el umbral del 10%. En España, el repunte del 3,4% representa una décima más respecto al indicador que adelantó al INE hace quince días.
En Catalunya, el agregado de electricidad, gas y combustibles fue un 2,5% más caro que hace un año. El indicador contrasta con el del pasado mes, cuando el INE registró una bajada de los precios del -1,3%. En España, ese mismo paquete repuntó un 3,3% en marzo (vs. -1,1%) en febrero.
El global de productos energéticos se disparó un 6% en Cataluña y un 7,3% en España. Si se observan únicamente los carburantes y combustibles, se dispararon un 7,2% en Catalunya y un 8,6% en el conjunto de España.










