De entre los personajes públicos de Cataluña, probablemente el más entusiasta sea el exregidor de Junts en Altafulla Hèctor López Bofill.
Este jurista, destacado entre sus correligionarios independentistas por sus vaticinios, se sumó en seguida a la ola, manifestando que quería que desde Junts «se exigieran explicaciones al gobierno de Illa por los datos que se revelan con el Menjòmetre», aunque el buscador muestra datos correspondientes también a los mandatos de Carles Puigdemont, Quim Torra y Pere Aragonés.
Últimamente, ha puesto en el punto de mira al empresario Ferran Busquets, exdirector de la Fundación Arrels, por la concesión de un contrato que roza los 15.000 euros.
Busquets había mostrado comprensión por la situación de Eulàlia Reguant, recientemente señalada al saberse que se dedicaría al sector inmobiliario, diciendo que «si tu familia tiene una inmobiliaria, ¿qué tienes que hacer? ¿Cambiar de familia? ¿Mirar hacia otro lado? ¿O, por ejemplo, tratar de gestionarla con responsabilidad social?».
López Bofill, como respuesta, ha difundido capturas de pantalla obtenidas del Menjòmetre sobre el dinero público que, según esta herramienta, han recibido Arrels Fundació y el propio Busquets.
«Ahora se ve que a chupar del comedero público lo llaman gestionar «con responsabilidad social» Todo se acaba sabiendo», lo ha señalado antes de considerar que el contrato por 14.999 € «no tiene muy buena pinta a efectos de fragmentación».
«Bienvenida la transparencia. Ningún problema. Solo es un contrato, pero eso ya lo sabes, ¿no? Has mezclado el precio con el precio con IVA para manipular. Por cierto, ¿tú cuánto cobras de la UPF? ¿No lo dirás, verdad?», ha reaccionado Busquets. También ha añadido que «El precio no es neto ni mucho menos. Que los autónomos paguemos cuotas si queremos tener alguna jubilación un día».
«Lo único que se puede hacer respecto a Albert Castellón y todos aquellos que puedan estar detrás del Menjòmetre es FELICITARLOS por crear una de las herramientas de fiscalización del gasto público más potentes (y más revolucionarios) que existen», escribió López Bofill a X hace unos días.












