En el ámbito hidrológico del Delta del Llobregat, el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat mantiene en buen estado los canales pluviales y ejecuta actuaciones para combatir la intrusión salina mediante la extracción de agua en pozos costeros. Asimismo, se llevan a cabo aportaciones hídricas desde los canales del aeropuerto hacia las lagunas con el objetivo de asegurar niveles óptimos de agua, complementados con analíticas periódicas de calidad.
Estos espacios naturales son parcialmente accesibles al público y permiten disfrutar de pinares, zonas húmedas y de la fauna propia de estos hábitats. Destacan el mirador panorámico de L’Illa, con vistas sobre la laguna y la Pineda de Can Camins; el mirador de La Roberta, al final de la senda marítima del Prat de Llobregat, ideal para la observación de aves acuáticas; y el camino accesible del Espacio Natural Remolar-Filipines, que ofrece un recorrido tranquilo bordeando el brazo de la Vidaleta.
La gestión hídrica que lleva a cabo el Aeropuerto es una pieza central en la preservación de los ecosistemas del Delta del Llobregat. Situado en un enclave privilegiado, rodeado de espacios naturales integrados en la Red Natura 2000, el aeropuerto ha diseñado un sistema hidráulico que compatibiliza la actividad aeroportuaria con la protección ambiental. Los canales se rediseñaron en tres cuencas principales, cada una conectada a una laguna —L’Illa, La Roberta y El Remolar— para garantizar un funcionamiento adecuado del sistema sin alterar la dinámica hídrica del Delta.
Este modelo permite regular los caudales, garantizar la calidad del agua y reforzar la lucha contra la intrusión salina, uno de los principales retos ambientales de la zona. El agua aportada a menudo supera ampliamente la que el aeropuerto capta, y en 2023 las aportaciones totales superaron en un 68% al consumo de agua del acuífero.
La gestión sostenible del recurso hídrico se enmarca dentro de la Estrategia de Sostenibilidad 2021–2030 de Aena, que quiere reducir el consumo de agua y preservar los ecosistemas deltaicos. El plan incluye medidas como sistemas de detección de fugas, automatización de consumos y uso de agua regenerada.
Gracias a estas actuaciones, los visitantes pueden recorrer senderos y miradores que ofrecen una experiencia única junto al aeropuerto, en un espacio donde naturaleza e infraestructura conviven en equilibrio.
Redacción de El Triangle – Con la colaboración de Aena












