El Departamento de Interior ya ha resuelto el error informático que infló un 2.000% las agresiones sexuales con penetración atribuidas a mujeres en Cataluña, y ha rebajado la cifra de 176 a 22 casos registrados en 2024. En respuesta a preguntas de EL TRIANGLE, la consejería ha confirmado que el origen del error se encontraba en una incidencia técnica en el sistema de recuento de roles, y que no lo detectaron hasta que Feministes de Catalunya pidió información al respecto.
«El alcance concreto del error informático se focaliza en la contabilización de una misma persona que se multiplica sumándole los diferentes roles existentes en el sistema informático (víctima/autora/detenida…)», explica Interior, que destaca que esta «anomalía» ya ha sido resuelta y que ha afectado exclusivamente a los roles de investigada o detenida en expedientes de delitos contra la libertad sexual durante el periodo 2020-2024.
El Departamento también admite que no tenía constancia previa del error antes de la petición de información formulada por Feministes de Catalunya, que fue quien detectó las anomalías. Según Interior, la incidencia no se pudo identificar antes porque «la afectación» era «muy acotada», ya que afectaba a menos del 0,2% de los expedientes.
«Sorprende que ningún funcionario se haya alarmado por las cifras elevadas», señala Feministes de Catalunya.
En cuanto a los mecanismos de control, el Departamento asegura que aplica verificaciones cuantitativas y cualitativas. Por un lado, se comprueba «que los datos cargados diariamente sean coherentes con los valores de las series históricas», y por otro, se hacen contrastes, cuadros y controles aleatorios. Aunque estos controles permiten detectar anomalías e incoherencias, en este caso concreto no se detectaron por su baja incidencia estadística.
Desde Feministes de Catalunya celebran la corrección del error y la publicación de los datos modificados, pero cuestionan que una incidencia de este tipo no fuera detectada antes por los mecanismos de control mencionados. «Sorprende que hacen análisis cuantitativos y cualitativos, pero ningún funcionario se ha alarmado por las cifras elevadas», señala a EL TRIANGLE Erika Bastide, miembro de la entidad feminista, que recuerda el estupor de la asociación al ver los datos de Cataluña.
Las cifras de 2025 ya se han publicado corregidas, mientras que las del periodo 2020-2024 se rectificarán en el próximo anuario estadístico oficial. Interior rechaza hablar de «datos falsos» y prefiere referirse a ellos como «datos incorrectos», recordando que son atribuibles a un error informático ya solucionado. En este sentido, no consta ninguna depuración de responsabilidades más allá de la corrección técnica del sistema.
Los datos facilitados inicialmente por el Departamento de Interior presentaban desviaciones importantes respecto a las cifras corregidas: en 2021 se registraron 27 casos que posteriormente se han reducido a 19; en 2022, de 92 a 8; en 2023, de 128 a 20; y en 2024, de 176 a 22.
La controversia del sexo registral
Pese a celebrar la corrección del error informático, Feministes de Catalunya señala que «se han duplicado las mujeres detenidas o autoras» de delitos contra la libertad sexual, y recuerda que se trata de «datos de personas que en su DNI consta que son mujeres». En este sentido, la entidad feminista considera que el problema de fondo es de naturaleza legal y metodológica.
El Departamento de Interior registra el sexo según el documento oficial de identidad, no el biológico.
Según los datos corregidos de Interior a los que ha tenido acceso EL TRIANGLE, mientras que en 2019, en Cataluña, se registraron un total de 24 mujeres autoras o detenidas por delitos contra la libertad sexual, esta cifra alcanzó las 35 en 2020; 42, en 2021; 39, en 2022; 68, en 2023, y 67, en 2024. «Lo único que podemos decir con firmeza es que los datos prácticamente se han duplicado, pero no podemos decir si estas mujeres son realmente mujeres», explica Bastide.
El Departamento de Interior confirma que el sistema policial registra el sexo según lo que consta en el documento oficial de identidad, es decir, el sexo registral, y no recoge datos sobre el sexo biológico. Este criterio responde al uso de datos registrales en el ámbito administrativo.
Desde Feministes de Catalunya consideran que esta limitación compromete la interpretación de los datos. «Nos alegra que hayan podido arreglar el error, pero el problema es legal. Desde que se puede cambiar el dato de la variable de sexo, a partir de 2023, todos los datos no nos los creemos», manifiesta Bastide.
Según la entidad feminista, esta situación tiene implicaciones que van más allá del ámbito policial y afecta a disciplinas como la medicina o la investigación científica. Feministes de Catalunya defiende que el sexo biológico es una variable esencial y alerta de que su sustitución por criterios registrales puede alterar el análisis estadístico.
Los datos de delitos contra la libertad sexual también reflejan el impacto de la ley del «sólo sí es sí».
«El sexo es una categoría importante. Como feministas, pensamos que está el sexo, que es la realidad material y biológica que nos divide a la especie humana como a cualquier animal; y luego está el género, el cual nosotras relacionamos con los estereotipos sexistas. Nosotras, como feministas, no podemos aceptar que esta identificación con los roles estereotipados, con los estereotipos sexistas, sea lo que hace que una persona sea hombre o mujer», concluye Bastide.
A parte de la ley trans, en vigor desde marzo de 2023, la entidad destaca que los datos analizados reflejan también el impacto de cambios legislativos recientes, como la conocida ley del «sólo sí es sí», que unificó los delitos de abuso y agresión sexual bajo una misma categoría. Según explican, esto ha provocado la desaparición de determinadas series estadísticas a partir de 2023.












