El racismo en Cataluña continúa mayoritariamente invisibilizado. Según el informeInvisibles. El estado del racismo en Cataluña 2025 de la entidad SOS Racismo, la cifra de situaciones que no llegan a formalizarse en una denuncia ha escalado hasta el 71,31%, el nivel más alto registrado desde que se inició el recuento hace quince años. Esta realidad se enmarca en un contexto de vulnerabilidad económica para la propia organización, que ha visto peligrar su continuidad debido a la «denegación del pago de subvenciones públicas», lo que obligó a mantener el servicio bajo mínimos y a cerrar durante tres meses el año pasado para poder atender los casos «con el máximo cuidado».
Según explica SOS Racismo, los principales motivos para no denunciar son la necesidad de una respuesta al instante, la desconfianza, la desmotivación, el miedo o la necesidad de priorizar otras situaciones; que los hechos sucedan fuera del territorio catalán; el deseo de dejar la situación registrada sin pasar por un proceso de denuncia; la autogestión del conflicto y las limitaciones legales o dificultad para identificar al agresor.
El 63% de los casos detectados de discursos de odio tienen su origen en la esfera política.
Concretamente, el Servicio de Atención y Denuncia (SAID) de la entidad ha atendido en 2025 un total de 583 situaciones de racismo en más de 70 municipios diferentes, de las que en 356 casos se trataba de personas que pidieron ayuda por primera vez. Entre las nuevas demandas de atención, la entidad identificó 251 como situaciones de racismo, pero finalmente sólo 72 fueron asumidas como casos nuevos para su seguimiento y denuncia.
A estas cifras se suman los 227 casos heredados de años anteriores, conformando un volumen total de 299 procesos de reparación gestionados durante 2025.
Tipologías de racismo y personas atendidas
En cuanto a la tipología de las situaciones de racismo registradas, las discriminaciones entre particulares continúan siendo la causa principal con un 25,5% del total, seguidas de los abusos por parte de los cuerpos de seguridad pública, que suben hasta la segunda posición con un 16,33%. En tercer lugar, con un 13,55% se encuentran las discriminaciones en el acceso a los derechos sociales, seguidas por los discursos de odio en medios de comunicación, redes sociales y política (9,56%), las discriminaciones en el acceso y la prestación de servicios privados (5,98%) y el racismo en el ámbito laboral (4,38%).
El informe también destaca que el 63% de los casos de discursos de odio detectados tienen su origen en la esfera política, unos discursos que la entidad define como «principalmente islamófobos». En relación con el perfil de las personas atendidas, el 40% tienen nacionalidad española, un 32% son personas extranjeras en situación regular y un 17% personas en situación irregular.
Por origen étnico-racial, la mayoría de las personas atendidas son del Magreb (46%); seguidas de un 28% de América del sur; un 11% de África oriental, occidental, austral y central; un 8% de América del norte y central, y un 1% de Asia.












