El tercer aniversario de su alegato final en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) correspondiente al juicio que tuvo como desenlace su condena a una pena de 4 años y medio de prisión por falsedad documental y a 13 años de inhabilitación por el mismo delito y por prevaricación.
Aunque la condena, por fraccionar contratos públicos de la Institución de las Letras Catalanas, fue ratificada en 2025 por el Tribunal Supremo, Borràs ha escrito a X que «es conocida la injusticia perpetrada, y mi rechazo frontal a cualquier pacto previo o posterior al juicio porque, como digo en el tribunal, mirándolos a los ojos, soy inocente y seguiré trabajando por la independencia de mi país».
En el mismo mensaje, la expresidenta del Parlamento de Cataluña y exlíder de Junts ha manifestado que en aquel alegato «se me vulneró el derecho de defensa con dos interrupciones conminándome a acabar». De aquella intervención ha destacado que «recordé a Martin Luther King («Injustice anywhere is a threat to Justice everywhere»): «La injusticia, donde sea, amenaza la Justicia en todas partes». Y la vinculé a la reflexión de Mercè Rodoreda cuando afirmaba que «quizás el deseo de libertad es, más bien, una necesidad de justicia»».












