Los gobiernos de España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay han rechazado en un comunicado conjunto el ataque de Estados Unidos a Venezuela, que ha culminado con la captura del presidente Nicolás Maduro. Los seis países alertan de que la acción militar es contraria al derecho internacional y vulnera la soberanía venezolana, lo que supone «un precedente sumamente peligroso para la paz y la seguridad regional» y un riesgo directo para la población civil.
En el documento, los gobiernos firmantes defienden que la situación en Venezuela debe resolverse «exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo». En este sentido, rechazan cualquier injerencia externa y subrayan que «solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana».
El comunicado también denuncia la voluntad de EEUU de apropiarse del petróleo venezolano y advierte que «cualquier intento de control, administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos resulta incompatible con el derecho internacional». Finalmente, los seis países reivindican América Latina y el Caribe como «zona de paz» y hacen un llamamiento al secretario general de la ONU, António Guterres, para que active los mecanismos multilaterales pertinentes para favorecer la desescalada y preservar la estabilidad regional.















