A ningún partido ha extrañado la espectacular subida de Aliança Catalana que anuncia el último barómetro del Centro de Estudios de Opinión, porque las encuestas que hacen los propios partidos ya apuntaban desde septiembre que, de celebrarse elecciones catalanas, la formación de Sílvia Orriols viviría una espectacular subida, atrapando o superando a Junts. Una subida que no perjudicaría a Vox, aunque algunos votantes de Vox optarían por Orriols, ya que la formación de Ignacio Garriga también incrementaría sus escaños con nuevos votantes, sobre todo de hombres jóvenes.
Muchas mujeres son reacias a votar a Vox al no compartir el ultra catolicismo de Ignacio Garriga y su rechazo al aborto, también en el caso de violación. Alguna de esas encuestas que tienen los partidos desde finales de verano, no pronostica sólo que Aliança igualaría o superaría a Junts, sino que Esquerra, contrariamente a lo que ha dicho el CEO, no subiría y la segunda plaza podría estar ocupada por Aliança con 21 o 22 escaños. Las decisiones que ha tomado Junts en los últimos meses, tanto a nivel de algunos alcaldes, como rompiendo con Pedro Sánchez, se deben al pánico que han provocado estas encuestas, unido a la percepción de muchos alcaldes de que muchos ciudadanos de aquí a un año y medio en las municipales pueden dar el voto a Aliança. Según el sondeo del CEO, uno de cada cinco votantes de Junts daría ahora la confianza a Aliança, si bien Aliança además de nutrirse como Vox de abstencionistas y jóvenes nuevos votantes, recibiría votos de personas que habían votado a todos los demás partidos. El CEO también dice que sería primera fuerza en las demarcaciones de Lleida y Girona.
No desarrollaré por enésima vez lo que pienso de que si los partidos de centro derecha, como están haciendo Junts y el PP, copian las propuestas o se acercan a Aliança y Vox, lo único que consiguen es que los partidos que mezclan la xenofobia con el populismo anti-política crezcan aún más, porque el votante entre la copia y el original siempre elige el original. Pero del mismo modo que si Pedro Sánchez cae y Feijóo es el nuevo presidente, Abascal, sea segunda o tercera fuerza en el Congreso, confía en convertirse en el verdadero jefe de la oposición para reprochar a Feijóo que «hace las mismas políticas que Pedro Sánchez ya que usted es un títere de Bruselas y Von der Leyen«. Orriols confía en que, quede segunda, tercera o cuarta fuerza, ser la verdadera oposición al nuevo gobierno de la Generalitat.
Con los datos del sondeo del CEO va de uno o dos escaños que se pueda repetir el pacto entre el PSC, Esquerra y los Comunes. Por lo que parece que el único gobierno estable que se podría formar sería el investido con los votos de los socialistas, Junts y ERC. Pero no veo hoy por hoy a los de Puigdemont preparados para hacer este pacto de investidura o quizás un tripartito, y menos decidiéndolo con Puigdemont ya en Cataluña, pasando a la historia como que volvió para bendecir la sociovergencia, olvidando el 1 de octubre. La opción de un gobierno de mayoría independentista de Junts, ERC, Aliança y la CUP es totalmente inverosímil.
De momento, sin embargo, confiando en que Salvador Illa acabe la legislatura, tenemos las municipales a un año y medio vista. Y si Pedro Sánchez aguanta, podría convocar las generales simultáneamente a las municipales. Y aquí Aliança tendría un problema.
Aliança sólo se presentará a las municipales allí donde tenga un grupo consolidado, o sea como mucho entre cien o doscientos municipios. Orriols ha dicho varias veces que Aliança no se presentará a las elecciones de la metrópoli, o sea de España, ya que «en Madrid no tenemos nada que hacer». Pero también dijo que no haría como anteriores alcaldes de Ripoll como Jordi Munell y Eudald Casadesús, que eran alcaldes y diputados, al considerarlo incompatible, y llegada la hora se presentó.
En el caso de que las municipales coincidan con las generales, la campaña de los ayuntamientos quedará mediáticamente bastante solapada por la de las generales, más allá de que será difícil de explicar que se pide el voto para Aliança en la urna de las municipales y se proponga abstención o voto nulo en la de las generales. ¿Qué argumento tienen los dirigentes de Aliança que contradicen a la lideresa por si ir a Madrid? Pues que se dejaría claro que no se investiría a nadie, pero si de los diputados de Aliança en el Congreso dependiese que hubiera una mayoría para junto con Vox apretar al PP para hacer una ley de extranjería que acabara con las regularizaciones y permitiera las expulsiones masivas, o leyes que rompieran con imposiciones de Bruselas a los campesinos, Aliança no tendría ningún problema para dar su voto, al igual que Orriols ha reintegrado la Policía Nacional a la Junta de Seguridad de Ripoll para facilitar que, quienes tienen la competencia para expulsar, lo puedan hacer más fácilmente.








