Consell de la República Catalana está cada día más cerca de cerrar sus puertas. Se presentó hace seis años en el Salón de Sant Jordi del Palau de la Generalitat gracias al apoyo que le dio el entonces presidente, Quim Torra. Su presidente, Carles Puigdemont, pretendía crear una especie de gobierno de la Generalitat en el exilio y anunció que confiaba en tener un millón de asociados. Aquel millón quedó reducido al centenar de miles de personas que constan en el portal web de la plataforma pero que no representan el número real de sus miembros. En la votación que reeligió a Puigdemont como presidente del Consell el pasado mes de febrero sólo participaron 8.756 socios. El censo, según el Consell, era de 89.970 personas. Seis años después de la presentación de esta plataforma, Puigdemont ha dimitido y con él lo ha hecho todo el Consejo de Gobierno.
La noticia del abandono de todos los miembros de la dirección del Consell de la República Catalana ha coincidido con la difusión de una auditoría de las cuentas de CatGlobal ASBL, la empresa que le da entidad jurídica en Bélgica. La auditoría concluye que «la Entidad se encuentra en una situación moderadamente preocupante, donde los gastos superan los ingresos considerando el cómputo global del año» y dice que «hay que remarcar el riesgo personal y patrimonial para los miembros del Consejo de Administración de la entidad que deberían sufragar el déficit personalmente».
La plataforma de Puigdemont anunció, tras conocer la auditoría, que reduciría en un 50% la masa salarial de su equipo técnico. En la auditoría se especificaba el nombre y la responsabilidad de los ocho miembros de la plantilla de CatGlobal. Son Carlota Canut (coordinadora), Pau Lirola (desarrollo institucional), Mariona Pasqual (Coordinadora de Consejos Locales), Imma Edo (Coordinadora de Consejos Locales y Atención a los usuarios), Gerard Sesé (Comunicación), Marcel Torra (Comunicación), Adrià Alsina (Exteriores) y Roser Maresma (Tecnología). Estos ocho empleados deberán apretarse el cinturón al ver sus salarios reducidos. Uno de ellos, Adrià Alsina, ya ha abandonado el barco. En su perfil de linkedin explica que fue el jefe internacional del Consell entre noviembre de 2021 y el pasado mes de octubre. Se ha buscado un nuevo trabajo como Jefe de Comunicaciones Corporativas y Eventos Internacionales del GBSB Global Business School.
Quien ya se lo veía venir hace tiempo es Marina Martínez Almansa que, hasta abril era técnica de comunicación y prensa del Consell. Desde entonces es la responsable de Prensa y Presidencia del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), un trabajo seguro y bien pagado con el que no pueden contar los que aún dependen de la nómina de un Consell que actualmente dirige una gestora y que todo apunta a que tiene los días contados.

















