¿Progreso o retroceso?

El cambio climático es un hecho. De esto no hay duda. Lo que me ha sorprendido estos últimos días ha sido una noticia que decía que labrar con yugo era más ecológico que el tractor.

Más ecológico, quizás sí. Pero, ¿alguien ha preguntado a los campesinos? No es extraño que estas ideas surjan de urbanitas que leen mucho pero se paran poco a pensar qué ha representado la mecanización del campo. Tanto para los hombres como, sobre todo, para las mujeres.

Con el arado, tirado por bueyes, mulas o mujeres (sí, los campesinos más pobres usaban las mujeres para tirar del arado), no se consumía combustible fósil. Algunas preguntas para estos “sabios”: ¿han tenido en cuenta que un tractor hace en una jornada el trabajo de más de una semana? ¿Han tenido en cuenta el parecer de los campesinos, que antes pasaban frío y calor extremo y ahora trabajan con condiciones climáticas parecidas a un oficinista en una gran urbe? ¿Han tenido en cuenta la opinión de las mujeres campesinas?

Parece que hay un grupo de personas que se consideran progresistas y, en realidad, añoran un pasado que quedó atrás. Muchos de ellos son los mismos que añoran una patria donde la nobleza hacía y deshacía y el pueblo obedecía. Muchos de ellos son los que mantienen opiniones supremacistas. Muchos de ellos viven de un pasado “idílico” que no volverá.

Con esto no digo que no se tenga que hacer todo lo posible para parar el consumo desmesurado. La escuela es la herramienta mejor para educar en estos valores. A pesar de esto, si se labrara con el arado y bueyes o mulas o mujeres, ¿habría bastante comida?

La humanidad ha progresado desde que el homo sápiens era cazador-recolector. Ahora, más que nunca la tecnología se puede poner al servicio de las necesidades humanas. El siglo XIX fue el de la revolución industrial. Parece que muchos de estos soñadores de viejas recetas vivirían en ciudades sin alcantarillado, amuralladas y aisladas. El progreso no solo destruye territorio sino que, a la vez, lo transforma. Hay que aprovechar toda la tecnología para que las nuevas infraestructuras dañen al mínimo el medio.

¿Qué preferimos, ir adelante o hacia atrás? ¿Progreso o retroceso? Apuesto por progresar. Esto, sí, hay que conocer el pasado para encarar el futuro para no caer en los mismos errores.

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