Pujol, una biografía estropeada

En el libro "Decadencia de Cataluña, explicada por un charnego" (2013), el susodicho charnego, Gregorio Morán, describe Jordi Pujol como un hombre no corrupto: "Sencillamente, no pregunta ni de donde sale el Lamborghini de su retoño ni por los éxitos empresariales de la floristería de su señora, por citar sólo lo más vulgar y llamativo ". Dicho de otra manera: "No tiene ninguna afección al dinero, le basta con la que le tiene su entorno". Este mirar a otro lado del presidente -no sólo en las corruptelas familiares, sino y también en las de su entorno político más inmediato (3%) – le acaba costando lo que más envidiaba: pasar bien y sin mácula a la historia del país. A lo largo de su vida, Pujol atesoró méritos suficientes para ocupar un puesto de honor en los libros de historia, un dorado rincón que siempre había soñado, pero la debilidad o la arrogancia o ambas cosas a la vez le estropearon la biografía.

El pasado martes, día internacional de los archivos, el presidente Pujol cumplió 90 años. Para conmemorar la efeméride, los suyos le obsequiaron con una página web donde el pujolismo le vierte encendidos elogios, también se cuela algún reproche. Todo ello con un doble objetivo: pagar los favores prestados y resucitar la figura del repudiado presidente. Así, entre los elogiadores destacan dos consejeros del Govern, Damià Calvet y Miquel Buch -opositores ambos a la candidatura posconvergente- y ex consejeros de distintas décadas y pelajes, como Francesc Homs, Santi Vila, Boi Ruiz, Josep Maria Cullell o Joan Guitart. Vuelve el pujolismo tras una larga hibernación, que se inició cuando el presidente confesó el 25 de julio de 2014 haber ocultado durante años en Andorra una "deixa" de su padre, el financiero Florenci Pujol. Una confesión que, como después se sabría, era sólo el iceberg de un entramado financiero que acaba salpicando al numeroso clan Pujol. La vergüenza que el escándalo generó en su momento parece que deshiela y de las madrigueras salen de nuevo los pujolistas de toda la vida. Mientras tanto, el presidente mantiene el exilio entre su piso de ronda de General Mitre y la casa de Queralbs.

Paradojas de la vida, el aniversario de Pujol coincide en el tiempo con el anuncio de la Fiscalía que investigará un coetáneo del presidente, el rey emérito Juan Carlos I, por las comisiones del AVE a La Meca. ¿Caen así de una vez por todas los inviolables? Estos días se ha reabierto el ocurrente debate sobre cómo pasará a la historia el presidente Pujol. Ha quedado claro como hubiera querido él pasar, pero en realidad, ¿cómo será? Decía en su alegato de autodefensa final otro ilustre inviolable, Fidel Castro, que la historia le absolvería. ¿Absolverá la historia aPujol? La verdad es que la biografía del longevo presidente catalán no está acabada y parece que se está a tiempo de estropearla aún más. Así, se hace difícil discernir si la miseria acabará tapando al estadista o al revés. Ahora que le dedican poemas, me viene a la cabeza aquella aristotélica frase: "La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que tenía que suceder”.

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