El candidato de Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona, Manuel Valls, ha demostrado en varias ocasiones durante la campaña que tiene una más que cuestionable manera de tratar a una parte de su equipo. Quizás es la costumbre que tenía siendo ministro o primer ministro en Francia, pero que un candidato a la alcaldía abuchee a los suyos ante todo el mundo –prensa incluida– por errores menores no da muy buena imagen.
Y esto es el que se ha podido ver en varias ocasiones antes o después de sus actos, donde Valls ha criticado como hacían su trabajo algunos miembros de su equipo sin importarle quién había delante o si el error cometido era grave o no. La imagen que transmite no es muy reconfortante.
(Visited 34 times, 1 visits today)












