El abogado de Ferrovial en el juicio por el expolio del Palau de la Música, Cristóbal Martell, ha desmarcado a la constructora de la financiación irregular a Convergència a través del Palau y ha asegurado que los pagos que efectuaba Ferrovial eran para cumplir con los convenios de patrocinio. Si después el dinero se destinaban a Convergència «sería una cuestión» de FèlixMillet, de la que, según ha defendido, Ferrovial no tendría constancia.
Sin embargo, el letrado ha reconocido que si los hechos hubieran sucedido después de la reforma del Código Penal de 2015 (que sí que reconoce el delito de financiación irregular de los partidos), la empresa constructora habría podido ser inculpada por este hecho.
Ha desvinculado, por otro lado, la obra pública ejecutada por Ferrovial en Cataluña de los pagos a Convergència a través del Palau de la Música, como sostiene la tesis del fiscal y como han declarado en el juicio Millet y sus colaboradores Jordi y Gemma Montull.
Ha recordado, además, que el patrocinio de Ferrovial empezó en 1992 con Rafael del Pino y Millet. En un momento de su informe, Martell ha dejado caer que tal vez fue Millet quien se dirigió a CDC, o bien fue a la inversa, pero que Ferrovial no tuvo nada a ver.











