Los Mossos d'Esquadra presentaron el día 22 pasado unas diligencias informativas a la Fiscalía de la Audiencia Nacional española sobre la colocación de una pancarta en un balcón de la plaza Cataluña de Barcelona contra el rey la vigilia de los actos de homenaje a las víctimas de los atentados del 17-A, según informa el ACN.

En el atestado se identifica a cuatro personas, que estaban en el interior del piso de la plaza de Cataluña desde donde se colocó la pancarta, así como al propietario del inmueble, dado que han comprobado que contaban con su permiso para instalarla en su balcó. El ministerio público está estudiando el caso.

La pancarta de 18 por 2,5 metros con el lema 'El rey español no es bienvenido a los Países Catalanes', escrito en inglés y con la foto de Felip VI boca abajo fue colocada la noche antes del acto de homenaje.

Los Mossos, al ver que se había instalado la pancarta, decidieron actuar ante la posibilidad que este lema, además de las personas que se habían congregado en la puerta del edificio, pudieran ocasionar un problema de orden público. Constataron que no se había pedido ningún permiso previo para instalar la pancarta, colocada desde dentro.

Los agentes, ya de madrugada, accedieron al quinto piso y pidieron que les abrieran. En lugar de esto, les lanzaron un DNI por debajo de la puerta, el de una mujer que responde a las iniciales E.F.C., que aparece en el atestado enviado a la Audiencia Nacional. Dentro del piso había cuatro personas que aseguraron tener permiso del amo, a pesar de que contestaron con evasivas a la hora de dar los datos del propietario.

Mientras los policías comprobaban esta titularidad, el jefe del operativa aquella noche envió a la Unidad de Montaña porque, haciendo rappel por la fachada, comprobaran si estaba bien anclada la pancarta o representaba algún peligro. el jefe del operativo de los Mossos decidió establecer un perímetro de seguridad en tierra con una valla y custodiado por agentes.

El mismo día 17 se instruyó el atestado, se identificó a los que estaban dentro del piso y al amo. Los Mossos sostienen que contaban con una cesión de uso del inmueble, una figura que a su parecer se sacaron de la manga días antes para proteger al propietario y exonerarlo de responsabilidad.