El empresario Pere Pugès, uno de los fundadores de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), ha escrito en El Nacional que el independentismo vive una "crisis" de confianza con los Mossos d'Esquadra que puede aprovechar para "identificar a los elementos que no pueden tener cabida en la policía de la República Catalana".

Los objetivos de esta purga que serían, al menos, una parte de los agentes de las Áreas Regionales de Recursos Operativos (ARRO) y de los efectivos antidisturbios del Área de Brigada Móvil (Brimo), a los que culpa del "distanciamiento" con los indepes por haber actuado "junto a la policía española".

Afirma que en el cuerpo de Mossos d'Esquadra "pagan justos (muchos) por pecadores (una minoría)" y aboga por "rehacer la confianza" entre mossos y ciudadanía ante un horizonte sobre el que vaticina que el Estado "acabará interviniendo los Mossos".

"Cuando llegue el momento, necesitaremos una policía comprometida, bien dirigida y dispuesta a servir a la nueva legalidad republicana. Justo por eso hay que mantener el mando de los Mossos todo el tiempo que sea posible y aprovechar todo lo que ha pasado estos días para diseñar el futuro sin el lastre del pasado. Sólo así la mayoría de miembros del cuerpo de Mossos tendrán la fuerza suficiente para soportar la intervención definitiva que les caerá encima y el ánimo necesario para pasar al otro bando cuando llegue el momento", argumenta.

Propone, por lo tanto, mantener al consejero Miquel Buch al frente de Interior y no tocar la cúpula de los Mossos, pero sí ejecutar una purga para propiciar que los agentes escojan el bando correcto llegado el momento. Y señala como "principal objetivo político" a corto plazo la recuperación de la confianza de los ciudadanos hacia los políticos y el conjunto del cuerpo policial.