El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont se ha hecho la foto con el nuevo ministro-presidente de Flandes, Jan Jambon, una figura pública controvertida que se ha colgado el lazo amarillo.

La imagen ha sido celebrada por el jefe de gabinete de Puigdemont, Josep Lluís Alay, en estos términos: "Gran cordialidad entre el Presidente Carles Puigdemont y el nuevo Presidente de Flandes Jan Jambon. En Flandes siempre se respira apoyo a la causa catalana".

Jambon, del partido nacionalista flamenco N-VA, arrastra un discurso pronunciado en 2001 durante el 50º aniversario de una agrupación de veteranos combatientes voluntarios flamencos que lucharon a favor de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

El nuevo ministro-presidente flamenco afirmó, de entrada, que la colaboración con los nazis "fue un error", pero también indicó que los colaboracionistas "tenían sus razones", si bien añadió la obviedad de que él no lo vivió.

Además de esta controvertida aparición pública, que causó malestar en Bélgica -en particular, cuando se convirtió en ministro del Interior en 2014-, Jambon fue señalado, entre otras polémicas, por haber asistido a un acto del líder ultraderechista francés Jean-Marie Le Pen durante los años 90.

Famoso también por sus incendiarias declaraciones, como aquellas con las que comparó la forma de esconderse de dos jihadistes con las de los judíos durante la ocupación nazi de Bélgica i se comprometió a "limpiar Molenbeek", Jambon es el último amigo exhibido por los esfuerzos internacionalizadores del puigdemontismo.

El expresidente catalán y líder de JxCat ha logrado simpatías para la causa processista en Flandes entre los nacionalistas locales, principalmente N-VA, pero también entre los más ultras, Vlaams Belang, estos cercanos a las principales formaciones ultra del continente. Las dos formaciones, de hecho, se manifestaron en Bruselas con el independentismo catalán.