Los médicos internos residentes (MIR) de Cataluña empiezan una huelga de tres días en demanda de una mejor calidad formativa, mejoras laborales y retribuciones dignas. Este colectivo denuncia que a estas alturas sufren de una carencia de supervisión y tutorització. También se quejan de guardias de 24 horas ininterrumpidas sin descanso, de carencia de infraestructuras para descansar, de jornadas intensivas de hasta 60 o 70 horas semanales y de sueldos base mileuristas.

Los MIR explican que son personal con contratos de formación que para adquirir la especialidad tienen que cursar seis años de carrera universitaria más un año oposición, como mínimo, más cuatro o cinco años de formación especializada. En declaraciones a la Cadena SER, Francis Carreras, del comité de huelga, ha lamentado que "somos el personal de salud más barato del hospital (...) después de turnos de 24 horas, al día siguiente nos corresponde descansar y nos hemos de quedar para pasar a planta. Esto es un problema de salud pública".

Carreras ha añadido que "lo que denunciamos es un abuso a nuestra figura. Somos especialistas en formación, gran parte de nuestra labor en el hospital es formativa y nos vemos obligados a hacer trabajos asistenciales y a cumplir las carències que tiene el sistema". En este sentido, la plataforma unitaria en defensa de la sanidad pública en Cataluña, Marea Blanca, ha afirmado que "entiende como legítimas las reivindicaciones planteadas por los MIR en el marco de la huelga convocada para los próximos 21, 22 y 23 de septiembre, convocada por el sindicado Médicos de Cataluña".

En Cataluña hay 3.500 médicos internos residentes que están convocados a seguir la huelga, unos médicos que desarrollan su tarea profesional en hospitales y centros de atención primaria (CAP). Este lunes, primer día de la huelga de los MIR, en los principales hospitales catalanes ha habido actos reivindicativos de los médicos internos residentes para reclamar un cambio de sus condiciones profesionales.