El vicepresidente, Pere Aragonès, afirma en Madrid, en un almuerzo informativo en Europa Press, que es el momento del diálogo y la negociación, y por eso, propone una salida al conflicto que pasa por una mesa de diálogo.

Aragonés ha detallado cuatro puntos, entre los cuales hay el reconocimiento de las partes, la legitimidad de los posicionamientos, aunque sean antagónicos, amplias mayorías y la posibilidad de la validación democrática mediante una votación, que para el número dos del gobierno es el referéndum.

Según Aragonés, el presidente Pedro Sánchez tiene la responsabilidad de descolgar el teléfono a Quim Torra y que si no lo hace, es por puro cálculo electoral. Ha reconocido contactos con la vicepresidenta Carmen Calvo en varias ocasiones, afirmando que ha trasladado el contenido de las conversas al presidente Torra; ha negado haber hablado con Sánchez directamente.

Aragonés dice a los socialistas que es el momento de poner luces largas, porque la vía del autonomismo "ha muerto" y el independentismo es irreversible.

En esta mesa de diálogo, Aragonés considera que tienen que estar los dos gobiernos representados y, recordando unas palabras del expresidente presidente José Montilla, cree que tiene que haber alguna consideración para los presos. Aragonés cree que hay mecanismos para la amnistía.