Representantes de la empresa GSMA, organizadora del Mobile World Congress, del Ayuntamiento de Barcelona, de la Generalitat, del Estado y de la Feria de Barcelona han comparecido este jueves para explicar los motivos de la suspensión de la feria internacional de telefonía móvil más importante del mundo que se tenía que celebrar en la capital catalana del 24 al 27 de febrero.

El director general de la empresa GSMA Association, Mates Granryd, ha afirmado que a raíz de la epidemia mundial del coronavirus "ha resultado imposible realizar este acontecimiento por razones de causa mayor", añadiendo que "las prioridades han sido: salud y seguridad". El responsable de la organización del Mobile, John Hoffman, ha concretado que habían pensado en un formato más pequeño dadas las bajas de participantes, "pero nuestros compradores nos indicaron que no vendrían".

En esta misma comparecencia la delegada del gobierno central en Cataluña, Teresa Cunillera, ha defendido que "juntos hemos trabajado para luchar contra una epidemia del miedo". Cunillera ha afirmado que "el ambiente de colaboración y cooperación, que se ha visto entre el ministro de Sanidad y la consejera de Salud, no solamente tiene voluntad política, está sustentada en datos científicos: no existe un peligro".

A pesar de estas afirmaciones, finalmente Barcelona no acogerá este año el MWC pero el responsable del Mobile ha afirmado que el contrato para hacer este certamen en Barcelona está vigente hasta el 2023. En este contexto, la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, ha afirmado que "la relación entre el MWC y Barcelona es de éxito", añadiendo que "todos iremos coordinados, con lealtad, para que la siguiente sea la mejor edición del Mobile World Congress". Colau, pero, ha dicho que "lamenta la cancelación por el impacto económico pero también por el trabajo realizado".