La Policía Nacional ha expulsado a 21 multirreincidentes extranjeros en situación irregular que operaban en Barcelona y el área metropolitana y que acumulaban más de 170 antecedentes policiales. Entre los delitos que se les atribuyen hay robos con fuerza, hurtos, delitos contra la salud pública, tentativas de homicidio, detenciones ilegales y malos tratos. Siete de los expulsados tienen antecedentes por violencia en el ámbito familiar y otro por agresión sexual. Algunas detenciones se han realizado en el marco del plan Kanpai de los Mossos contra la multirreincidencia, que desde 2025 ha permitido expulsar a 35 delincuentes de este perfil.
Las expulsiones se han llevado a cabo a través de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, tras obtener los decretos de expulsión de la Subdelegación del Gobierno o las órdenes judiciales correspondientes. Los agentes han tenido que coordinarse con varios juzgados para autorizar la salida del país de personas con causas pendientes, así como gestionar la documentación necesaria con los consulados de sus países de origen. Algunos de los afectados estaban ingresados en el CIE de Barcelona, mientras que otros han sido detenidos expresamente por ejecutar la repatriación.
Una vez completados los trámites, se organizó un dispositivo para trasladar a los detenidos hasta Madrid, donde la Unidad Central de Repatriaciones se hizo cargo del proceso final. La Policía Nacional ha destacado la colaboración con los Mossos d’Esquadra, que ayudaron a localizar a varios de los expulsados y permitieron ejecutar las repatriaciones en menos de 72 horas.
















