El Departamento de Salud dará marcha atrás y retirará la semana próxima la prueba piloto que preveía incentivos económicos para los CAP que consiguieran reducir la duración de las bajas laborales resolviendo más rápidamente los diagnósticos. La medida había generado polémica entre sindicatos y grupos parlamentarios, que advertían que podía condicionar el criterio de los profesionales. Según ha informado El País, la conselleria de Olga Pané ha decidido que los indicadores sobre la duración de las incapacidades temporales no computarán ni para la asignación de fondos a los centros ni para la parte variable del salario de los médicos.
El Gobierno había defendido que el piloto quería evitar situaciones en las que hubiera que esperar cinco meses para obtener un diagnóstico en casos no graves e insistía en que las bajas siempre se otorgarían bajo criterio médico. Sin embargo, la presión política y sindical ha sido determinante.
Los Comunes incluso habían amenazado con condicionar los presupuestos a la retirada de la iniciativa. La presidenta del grupo parlamentario, Jéssica Albiach, ha celebrado la rectificación y ha afirmado que «las bajas laborales solo tienen que responder a criterios médicos«.














