Marc Monells, responsable de la agrupación local de Junts per Valldoreix, ex-jefe de gabinete de alcaldía y antiguo responsable de relaciones institucionales en la Conselleria de Territorio y Sostenibilidad durante la etapa de Lluís Recoder (CiU), y Lluïsa Muñoz, vocal del mismo partido en la Entidad Municipal Descentralizada (EMD), alquilan dos casetas de madera instaladas sin permiso en el jardín de su parcela en Valldoreix. Según un testimonio, la pareja pide unos 1.300 euros mensuales por estos alojamientos irregulares.
El medio elCugatenc ha revelado que Monells y Muñoz también habían alquilado el antiguo garaje, adaptado como vivienda, de la casa principal en la que residen. De acuerdo con el Catastro, la parcela —de 1.290 m²— dispone de 281 m² construidos, de los cuales 124 corresponden a uso residencial, distribuidos entre planta baja y primer piso. Aunque constan otros usos, no figura ninguna construcción en el patio ni ningún otro espacio destinado a vivienda. Fuentes de la EMD han confirmado a elCugatenc que no se ha registrado ninguna solicitud de licencia para estas dos casetas.
Expertos en urbanismo indican que no solo se trataría de edificaciones que no se ajustan al planeamiento vigente, sino también de estructuras fuera de ordenación. Además, la finca está afectada por una futura expropiación parcial derivada de un vial previsto y por una urbanización que obligará a modificar la alineación de los muros de los patios. En situaciones como esta, el texto refundido de la Ley de Urbanismo de Cataluña establece, en su artículo 108, que la administración competente —en este caso, la EMD— no puede autorizar obras de consolidación ni ampliación de volumen, salvo aquellas necesarias por motivos de salubridad, seguridad o mantenimiento, así como actuaciones para mejorar la accesibilidad.
En consecuencia, si se hubiera solicitado una licencia para construir estas casetas, habría sido denegada, tanto por la imposibilidad de generar nuevos volúmenes como por tratarse de una parcela unifamiliar en la que no se permiten nuevas viviendas.
Acción de protesta
El colectivo Arran ha colocado carteles en Valldoreix en los que acusa a Lluïsa Muñoz y Marc Monells de “sionistas, fascistas y especuladores”. En su comunicado, consideran que el alquiler de estas casetas —destapado por elCugatenc— podría constituir un caso de especulación con infraviviendas, en un contexto en el que la juventud se ve expulsada del municipio por los altos precios del alquiler.
En respuesta, Junts ha emitido un comunicado de condena en el que afirma que se ha traspasado una línea roja, calificando los hechos de acoso político y personal intolerable. El partido denuncia el señalamiento directo con la voluntad de estigmatizar a personas concretas, algo que considera incompatible con una convivencia democrática basada en el respeto y la pluralidad.
Por su parte, la CUP ha solicitado la dimisión de Lluïsa Muñoz por tres motivos: el incumplimiento de la normativa urbanística por no haber tramitado ninguna licencia y permitir más de una unidad familiar en una parcela unifamiliar; la falta de un estudio de inundabilidad, pese a la proximidad de las casetas a una riera; y el precio del alquiler —unos 1.300 euros según un antiguo inquilino— que consideran excesivo.
Ferviente sionista
En su función como vocal de la EMD, Lluïsa Muñoz ha expresado en diversas ocasiones posicionamientos favorables al Estado de Israel. En el pleno del pasado mes de septiembre, su grupo presentó una moción que, bajo el pretexto de defender a la comunidad judía y condenar discursos de odio, proponía retirar una bandera palestina de la EMD, argumentando que podía percibirse como partidista o excluyente. Durante esa sesión, el vocal de la CUP Àlex Aguilar aclaró que la bandera había sido colocada dentro de su despacho y que no formaba parte de la simbología institucional.
En otra intervención, Lluïsa Muñoz afirmó que expresiones de apoyo a Palestina en entornos escolares, como carteles con el lema “Free Palestine”, podían señalar a alumnos judíos. También cuestionó la fiabilidad de la información procedente de Gaza durante su destrucción, poniendo en duda el trabajo de los periodistas por ser palestinos.
Asimismo, negó que pueda hablarse de genocidio en Gaza, argumentando que solo un tribunal puede determinarlo. También rechazó el uso del término apartheid, asegurando que los palestinos con ciudadanía israelí viven satisfechos y no quieren marcharse. Esta comparación, sin embargo, ha sido utilizada por organizaciones como Amnistía Internacional y por expertos de Naciones Unidas en informes recientes.
Valldoreix está considerada la “capital judía” de Cataluña, ya que aquí se concentra una importante comunidad de esta religión. Incluso cuenta con una escuela privada, que está fuertemente custodiada por los Mossos d’Esquadra.














