Varios empresarios han ratificado este miércoles en la Audiencia Nacional que los negocios que habrían hecho con Jordi Pujol Ferrusola en varias partes del mundo eran reales y legales. Como ya ha pasado en las anteriores sesiones, la Fiscalía intenta demostrar que los empresarios pagaron comisiones por una supuesta intermediación del hijo mayor del expresidente de la Generalitat que no habría sido real, o incluso por negocios ficticios.
Todos los testigos han dicho que Pujol sí habría intervenido o si no lo habían visto hacerlo tampoco lo descartaban del todo. Así se ha repetido este miércoles con un resorte turístico en México y un puerto y varios casinos en la Argentina.
Uno de los testigos destacados era el de Javier Suqué, hijo de Artur Suqué y heredero del negocio familiar de vinos y casinos del Grupo Peralada. El fiscal ha insistido en implicarlo, pero él ha dicho que en el tiempo de los negocios investigados en Argentina era su padre quien llevaba el día a día de la empresa y quien tenía contacto con los Pujol. El fiscal también le ha recordado que su padre fue investigado por supuesta financiación irregular de CDC, pero la defensa de Jordi Pujol Ferrusola ha destacado que quedó exculpado.
La sesión se ha acabado con la renuncia de algunos testigos para los próximos días y la constatación por parte del tribunal de que no se ha podido localizar hasta 33 testigos más. Por ello, el magistrado presidente ha pedido a las defensas que ayuden a contactar con los testigos, algunos de los cuales podrían estar muertos, como ya ha pasado con algunos de los testigos citados hasta ahora.















