La asistencia del consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, a la XII Gala Taurina de las Tierras del Ebro ha desatado un puñado de críticas, en un contexto político catalán marcado por la indignación provocada por los problemas en los servicios ferroviarios.
Ordeig ha hecho difusión publicando en X que había sido «un placer» asistir a este evento, en Deltebre. «Los toros son mucho más que una tradición con siglos de historia: son identidad, cultura popular, encuentro intergeneracional, territorio y ganadería. Enhorabuena a los galardonados y a todo el mundo que lo hace posible», ha manifestado.
«Para acabar la semana, solo nos faltaba ver a un consejero de la Generalitat de Cataluña haciendo apología de la tortura a los animales. Bestial», ha reaccionado en la misma red social Josep Lluís Alay, el jefe de la oficina de expresidente de Carles Puigdemont.
Otros mensajes en la misma línea han sido tanto o más duros, con acusaciones de tortura, expresiones de repulsa y vergüenza, y citas del escritor José Saramago y del naturalista Alexander von Humboldt contra la gente que disfruta de la crueldad hacia los animales.
Además, algunos han destacado el detalle de que, en un cartel que aparece entre las fotos publicadas por el consejero, se muestra un toro embolado: con los cuernos en llamas.















