El diputado de Junts Francesc de Dalmases tiene muy presente el posicionamiento que adoptó Palestina sobre la fase álgida del proceso independentista catalán. «Los palestinos han ido casi tan rápido a no reconocer a Somalilandia como corrieron el 1 de octubre a apostar por la unidad de España en contra de Cataluña«, ha manifestado en un comentario publicado en la red social X.
«Muy curioso que reivindiquen tantísimo el derecho a la autodeterminación… sólo para ellos. En fin… memoria», ha añadido antes de destacar el posicionamiento oficial palestino, favorable a la soberanía y unidad de Somalia, y opuesto a cualquier apoyo o legitimación de la secesión de Somalilandia.
De Dalmases ha evocado 2017 a raíz de que Palestina, a diferencia de Israel, no haya reconocido ahora a Somalilandia como Estado independiente. La cuestión de Somalilandia, por cierto, se ha convertido últimamente en el tema preferido entre destacados puigdemontistas que prestan atención al escenario internacional.
Por ejemplo, Josep Lluís Alay, jefe de la oficina de expresidente de Carles Puigdemont, ha afirmado que la conclusión que deben extraer «las naciones que quieren ser independientes es lucha, perseverancia y no confundirse de amigos«, un comentario final que parece indicar la inclinación por Israel.
«Es un nuevo Kosovo para España. Y Cataluña, en las nubes», ha indicado en otro mensaje el propio Alay, que también ha impartido lo que él denomina una «lección de política internacional obvia»: que «España estará al lado de Somalia y sus aliados, mientras que Cataluña, si quiere ser algo en el futuro, debe estar con Somalilandia y sus aliados«.
















1 comentario en «¿Por qué un diputado de Junts le lee la cartilla a Palestina?»
Puigdemont no ha entendido nada. En las próximas elecciones JUNTS será arrasado por Silvia Orriols. Solo le queda dar un volantazo apoyando una loción de censura contra Sánchez y copiar las políticas de Orriols y rezar. Sobre todo rezar. Si no lo hace será un cadáver para los restos como Sánchez en no más de 18 meses. TIC TAC TIC TAC TIC TAC. 18 miserables meses. TIC TAC TIC TAC TIC TAC.