Según explica el periodista Antonio Fernández en su imprescindible libro Pujol & Puig (editado el año pasado por La Esfera de los Libros), un ex-agente de los servicios de inteligencia españoles entró de estranquis en el despacho de Jordi Pujol Ferrusola (Júnior) el verano del 2002 y pirateó el ordenador personal de quién entonces era su socio, Jordi Puig, el hermano del ex-consejero Felip Puig. La información conseguida por este espía de fortuna era explosiva, puesto que en los cinco CD donde copió el ordenador se detallaban todos los negocios que se hacían, a la sombra del poder convergente, en el despacho de Ganduxer 5-15.
El ladrón intentó negociar la devolución y destrucción de este material sensible con los dos socios a cambio de un millón de euros. Este robo, según explica Antonio Fernández en su libro, movilizó las más altas instancias de la Generalitat y del Estado. Finalmente, parece que por la intervención del CESID (actualmente CNI), el autor de este espectacular robo fue identificado y neutralizado y de este episodio, que no trascendió a los medios de comunicación, no se escuchó hablar más.
Pero he aquí que los cinco CD, ahora comprimidos en un lápiz de memoria USB, parece que han vuelto a reaparecer. Este pasado verano, el comisario José Manuel García Catalán, jefe en funciones de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (la famosa UDEF), entregó al juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, que instruye la macrocausa sobre la familia Pujol, un pendrive con "información muy importante sobre Cataluña".
Según ha podido saber EL TRIANGLE, este misterioso pendrive contendría la voluminosa documentación robada en 2002 por el ex-espía del CESID en el despacho de la sexta planta de Ganduxer 5-15. ¿De qué manera este pendrive entregado al magistrado José de la Mata llegó a manos de la UDEF? Aquí empieza un nuevo misterio. Según la versión del comisario José Manuel García Catalán, este lápiz USB procedía del registro que se realizó en las dependencias de la agencia de detectives Método 3 en 2013, al estallar el escándalo de la grabación de la comida de La Camarga entre Alícia Sánchez-Camacho y Vicki Álvarez, la ex-novia de Jordi Pujol Ferrusola.
Pero el juzgado n. 14 de Barcelona, que instruyó este caso, ha negado que el famoso pendrive hubiera sido incorporado a la causa. ¿Qué pasará ahora con este lápiz de memoria? ¿Lo tendrá en cuenta el magistrado José de la Mata o bien lo rechazará porque no se puede certificar el origen?











