La alcaldesa de Sant Sadurní d’Anoia, Maria Rosell, ha conseguido, finalmente, que el Ayuntamiento le siga pagando sus servicios a pesar de la oposición de buena parte del consistorio. Rosell pretendía cobrar 7.200 euros al mes aunque desde enero es diputada del Parlamento de Cataluña y cobra 5.200 euros.
El equipo de gobierno de Sant Sadurní retiró del pleno del mes de febrero esta propuesta vistas las protestas generadas en el consistorio y en buena parte de la ciudad y la sustituyó por una partida anual de 14.000 euros, en concepto de asistencia a plenos municipales, comisiones informativas, juntas de gobierno, juntas de portavoces y coordinación de gobierno.
Sólo los concejales de ERC, socios de gobierno de CDC, aprobaron esta propuesta en el Pleno que se celebró el 29 de marzo. El resto de grupos -CUP, PSC, ICV y PP- votaron en contra. Uno de los concejales que criticó con más dureza la aprobación de esta aportación económica a la alcaldesa fue Jordi Pujol, de la CUP, que habló de «escándalo y fraude».
Maria Rosell, que ocupaba el puesto 34 de la lista de Barcelona de Junts pel Sí, entró en el Parlamento a finales de enero en sustitución de Pere Aragonés que fue nombrado secretario general de Economía del Gobierno de la Generalitat. No le pareció bien dejar de cobrar el sueldo de alcaldesa a cambio del de diputada, ya que perdía más de 2.000 euros al mes. Con el nuevo acuerdo sólo perderá unos mil…











