La agencia Fitch ha rebajado la calificación crediticia de las tres entidades andorranas que evalúa. Andbank y Crèdit Andorrà pasan de una nota A- a un BBB (del notable al aprobado), mientras que MoraBanc, que recibía un A-, ahora tiene una calificación BBB-.
Fitch se basa en el nuevo entorno operativo del Principado y en la falta de acceso directo de los bancos a un prestamista de última instancia en el marco financiero andorrano para justificar la pérdida de rating de estos entidades.
El responsable de finanzas andorrano, Jordi Cinca, ha declarado que «Fitch ha hecho lo que esperábamos. Si el país está en BBB- no es coherente que haya empresas calificadas con tres notas por encima, y la nota se normaliza».
La agencia Standard & Poor’s, que se encarga de poner nota al rating soberano -el del Estado-, rebajó la nota andorrana de BBB , previa al estallido del escándalo de la Banca Privada de Andorra (BPA), a una calificación BBB- cuando los EE.UU. acusaron a la BPA de cooperar en el blanqueo de dinero procedente de actividades criminales.
El miedo al contagio
Así pues, el rating de las grandes empresas -en Andorra, los bancos-, del cual se encarga Fitch, se ha visto arrastrado, según la lectura del propio Gobierno del Principado, por el escándalo de la BPA.
Una de las preocupaciones del Ejecutivo que encabeza Toni Martí era evitar que el caso BPA provocara un contagio. En este sentido, y a pesar de la nota de Fitch, el ministro Cinca ha destacado que Standard & Poor’s anunció hace unos días que «el peligro más inminente ya ha pasado y que la situación se ha estabilizado» y ha proclamado que el peligro de contagio que amenazaba a las otras entidades andorranas y a la plaza financiera del Principado «se ha desvanecido».
«La agencia interpreta que la situación está lo suficientemente estabilizada para que no se tengan que prever, a corto y medio plazo, nuevas rebajas en las notas», considera Cinca.













