La orden religiosa de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús han despedido a un enfermero del Hospital de San Rafael por realizar «actividad sindical» en el centro a raíz del suceso ocurrido el mes pasado, cuando un paciente golpeó a cuatro trabajadores. La UGT ha difundido un comunicado que denuncia el despido «arbitrario e injustificado».
El sindicato ha presentado denuncias y reclamaciones contra la dirección de la empresa por «no garantizar la seguridad de los trabajadores en sus centros». «El dinero que tienen que invertir en contratar seguridad se lo ahorran», dicen. El comunicado añade que la orden religiosa «tiene un gran negocio montado alrededor de la sanidad pública catalana, puesto que gestiona hospitales concertados que se financian con dinero público».
La dirección del centro, por su parte, tilda «de incidente» la agresión del paciente a los sanitarios y explica que el suceso «era imprevisible». Acusan al enfermero de difundir un correo electrónico entre el personal con la intención de «generar alarma» y «de atacar gratuitamente» al Hospital» con el fin de «perseguir la desobediencia» del resto de trabajadores.











