Josep Antoni Duran i Lleida, en sus memorias tituladas El riesgo de la verdad (Proa, 2019), afirma que la CUP hace en el siglo XXI el mismo papel que jugó la CNT-FAI durante los años treinta del siglo XX en la política catalana.

Para Duran, fue "irresponsable" que Artur Mas dejara el futuro de Cataluña en manos de la CUP. Considera que esta formación "antisistema" tiene claro que "no quiere ni el Estado español ni el Estado catalán".

Después de las elecciones de 2015, cuando la CUP aseguró que había tirado "a la papelera de la historia" a Artur Mas, este escogió como sucesor a Carles Puigdemont, a quien Duran considera desde siempre un "iluminado sin conciencia de los riesgos" más cercano a la CUP que a CDC, un partido a cuyas juventudes se incorporó durante los primeros años del pujolismo.

Si Puigdemont llegó a la presidencia de la Generalitat con el apoyo de la CUP, según Duran, fue por la influencia de David Madí. El exdirigente de Unió escribe en su libro que "a Madí no le perdono que influyera sobre Mas para aceptar a Puigdemont".