Artur Mas. El gobierno de la Generalitat que él presidía fue el que aplicó los grandes recortes que sufrió el sistema sanitario público catalán a partir de 2010. El presupuesto del departamento de Salud del último gobierno tripartito de izquierdas de José Montilla fue de 9.624 millones de euros. Los sucesivos gobiernos posteriores de Artur Mas, con Boi Ruiz como consejero de Salud, rebajaron este presupuesto hasta los 8.172 millones de euros en 2014. Metges de Catalunya calculó en 1.064 los médicos de atención primaria que fueron despedidos durante cinco años por los gobiernos de Mas. El Foro Catalán de Atención Primaria (FOCAP) situó en más de un millar el número de enfermeras despedidas y en cerca de ochocientos los puestos de trabajo perdidos en servicios administrativos, limpieza, mantenimiento o cocina en el ámbito sanitario.

En unos momentos en que la pandemia de Covid-19 ha llevado al límite el sistema sanitario público catalán es lógico que mucha gente recuerde las consecuencias que suponen ahora aquellos recortes. Los consejeros de Salud posteriores a Boi Ruiz han intentado rectificar aquellas disminuciones en las partidas de Sanidad pero, a estas alturas, y también en parte por culpa de las reiteradas prórrogas presupuestarias, todavía no se ha recuperado el techo de gasto de hace diez años. Se entiende que ni Artur Mas ni Boi Ruiz se prodiguen mucho en los medios de comunicación estos días.